¿Qué Fregados Pasó? Hallan Chófer Asesinado en Moa y su Compañero se Vuela con la Camioneta

Chofer de empresa en Moa hallado muerto. Presunto asesino, su compañero de trabajo, detenido tras vender la camioneta de la víctima.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate tú, en Moa, Holguín, encuentran a un chofer de la Empresa Mecánica del Níquel, Ramón Gresequi Rodríguez, muerto. El lío se pone bueno porque señalan a un compañero de trabajo, Yoandris Reyes Mariño, alias “Pichi”, como el culpable. ¡Un bochinche de esos que no se olvidan!

Según cuentan, este tal “Pichi” no se conformó con lo que supuestamente hizo, sino que cogió una camioneta de la misma empresa y se llevó el cuerpo pa’ donde lo encontraron después. ¡Qué barbaridad!

¿Dónde y cuándo se puso la cosa fea?

El cuerpo de Ramón Gresequi apareció por las cercanías de la torre de televisión en Moa. Estaba ahí, metido en un hueco y envuelto en plástico, después de que la gente lo anduviera buscando como locos por varios días. Imagínate el drama.

A Ramón lo vieron por última vez el martes, como a las 11 de la mañana, saliendo de su casa. Andaba en una camioneta Toyota blanca, de esas de la empresa estatal, ¡con el logo y todo! La familia y los amigos se volvieron locos tratando de saber de él, y cuando lo hallaron, pues se armó el lamento.

¿Y esto por qué importa, mi socio?

Bueno, esto cae como balde de agua fría pa’ la gente de Moa y pa’ los trabajadores de esa empresa. ¿Quién se iba a imaginar que un compañero de trabajo pudiera estar metido en algo así? La cosa cambia cuando la confianza se rompe de esta manera.

La gente está hablando de esto porque es algo que te pone a pensar en la seguridad, en la confianza. ¿Cómo es que pasa algo así y nadie se da cuenta? Es un misterio que tiene a todos comentando.

¿Qué dicen las partes en este cuento?

Hasta ahora, el que está en el ojo del huracán es Yoandris Reyes Mariño, el chofer sospechoso. Se dice que después de mover el cuerpo, se fue pa’ Sagua de Tánamo, a la zona de Granadillo, y ¡zas!, vendió la camioneta a dos tipos.

Pues resulta que esos dos compradores también los agarraron. Ahora están todos a disposición de las autoridades pa’ ver qué se resuelve. Lo que sí está claro es que la policía anda detrás de las pistas, pero los detalles finos, como por qué lo hizo o cómo fue exactamente, todavía no se saben.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa’ este relato?

Bueno, la captura de “Pichi” es un paso grande pa’ aclarar este caso que tenía a todos preocupados en Moa. Pero todavía falta que se haga el juicio y se vea quién es el responsable de verdad, y por qué. La justicia tendrá que hacer su trabajo.

Por ahora, la familia y los amigos están de luto, agradecidos por la ayuda en la búsqueda, pero con el dolor a cuestas. Habrá que ver qué más sale de esta historia, que de seguro va a dar mucho de qué hablar.