¿Qué tú sabeee? ¡Le robaron el metal a la carretera y lo pillaron en Yara!

Un hombre fue detenido en Yara, Granma, por robar barras de acero de una vía pública, causando daños a la infraestructura.

¡Oye esto pa' que veas!

En Yara, Granma, se formó tremendo bochinche. Un tipo se dio a la tarea de sacarle las barras de acero a una calle, ¡sí, a la misma carretera por donde uno anda! Imagínate tú, desenterrando el metal como si nada, dejando un reguero de destrucción vial.

Dicen que la noticia corrió como pólvora por las redes, en específico en la página oficialista "Entérate con Aytana Alama". El asunto pasó en Veguitas, y el pillaje fue tan descarado que se llevó los pedazos de metal que sostenían la cosa esa, la infraestructura, como quien le quita los dientes a un muerto.

¿Dónde y cuándo fue este desastre?

El hecho ocurrió en la localidad de Veguitas, en el municipio Yara, provincia Granma. No se dice exactamente cuándo, pero el relajo se armó y la calle quedó hecha un desastre. La gente del barrio seguro se quedó con la boca abierta, pensando en los golpes y los carros que se iban a dañar por culpa de este vivaracho.

El ambiente, seguro, se llenó de preocupación. Los vecinos viendo cómo la calle se rompía, pensando en los peligros para los carros, las motos y hasta para uno mismo si pasaba por allí de noche. Un verdadero desorden.

¿Y esto por qué importa, mijo?

Bueno, ¡porque es un bien de todos! Esas barras no estaban ahí de adorno, ni pa' que un tunero se las llevara pa' la bodega. Le cae encima a la gente porque la carretera queda mal, con hoyos y peligros. Y pa' colmo, eso puede costar un dineral arreglarlo, dinero que se necesita pa' otras cosas.

Además, estas cosas ponen a pensar a uno: ¿qué está pasando que la gente se atreve a esto? El patrimonio colectivo se va al garete y nadie dice nada al principio, hasta que pillan al ladrón. Es un tema que nos afecta a todos, porque al final, pagamos los platos rotos, literal y figurativamente.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, la página oficialista que contó el chisme dice que el tipo fue pillado, que la policía intervino y ahora está bajo investigación. O sea, que no se salió con la suya del todo. No se sabe quién es ni qué cargo le van a poner, pero algo le caerá, seguro.

Por otro lado, está el asunto de las autoridades locales, que hasta ahora no han dicho ni pío oficialmente. Parece que están esperando a ver qué sale de la investigación, o quizás, esperando que el escándalo baje un chin. Pero el mensaje es claro: robar bienes públicos trae problema.

¿Y ahora qué viene?

Pues lo que viene es que ese señor va a tener que responder por lo que hizo. Si no es él, será otro, porque estos casos de robarse los materiales de las calles, las luces, o lo que sea, se oyen por ahí a menudo. Habrá que ver si este caso sirve de ejemplo para que la gente piense dos veces antes de meterle mano a lo que no es suyo.

Lo que sí está claro es que hay que seguir de cerca qué pasa con este caso. Si le ponen multa, si va pa' la cárcel, o si al final lo sueltan con una regañina. El asunto es que la vía pública quedó dañada, y eso es algo que nos importa a todos los que vivimos en Cuba y usamos las calles.

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