¿En Manzanillo se roban hasta el inodoro? Detienen a 'manitas' con una taza sanitaria en pleno atraco
Un hombre fue detenido en Manzanillo intentando robar una taza sanitaria de una casa vacía, reflejando la creciente delincuencia en Cuba ante la crisis.
¡Oye esto pa' que veas!
Mira tú qué cosa, en Manzanillo, por el barrio ese de Paquito Rosales, se han puesto las pilas los 'manitas'. Aconteció que un sujeto, sin querer queriendo, se metió en una casa que estaba vacía. ¿Y qué fue lo que se le ocurrió llevarse? ¡Una taza de baño! Como si fuera poco, se puso a forzar una ventana para entrar, ¡un descaro!
Pero la cosa no le salió bien, porque la policía, que parece que tiene ojos hasta en la nuca, lo pilló en pleno acto. ¡Zas! Detenido antes de que se llevara el tesoro sanitario. Un bochinche menos que contar, pero una señal de alarma que suena fuerte.
¿Dónde fue el numerito?
Esto pasó hace poco, allá en Manzanillo, provincia de Granma. El escenario fue una casa en Paquito Rosales, que la gente había dejado solita, perfecta pa' los que se buscan la vida como sea. El tipo forzó una ventana, entró sin permiso y directo pa'l baño, a ver si se llevaba la taza sanitaria. Imagínate el calor, la tensión, el ruido de los intentos, ¡un drama de barrio!
Y esto, ¿a quién le cae arriba?
Bueno, mi gente, esto no es solo el cuento de un ladrón de tazas. Esto nos dice que la cosa está que arde en la isla. Cuando la gente empieza a meterse en casas ajenas para robar hasta lo más básico como un inodoro, es porque la crisis aprieta de verdad. Los bajos salarios, la falta de comida, de medicinas, de todo... eso pone a la gente a pensar en soluciones desesperadas. Lo que antes era impensable, hoy es el pan de cada día para algunos.
¿Qué dicen los de aquí y los de allá?
Por un lado, la plataforma oficialista 'Entérate con Aytana Alama' soltó la noticia, destacando la rapidez de la policía. Y claro, la policía, que hizo su trabajo, detuvo al hombre. Eso es bueno, se evita el robo. Pero, ¿qué dicen los que entienden de esto? Bueno, lo que se oye en la calle es que esto es reflejo de la situación, de la falta de oportunidades. Unos culpan a la escasez, otros a la falta de 'conciencia', pero el resultado es el mismo: la gente se las ve negras.
¿Y ahora qué? ¿Para dónde va la cosa?
Pues mire, en este momento, el tipo está detenido, la taza en su sitio (esperemos). Pero la pregunta que queda en el aire es: ¿cuántas casas más estarán en la mira? ¿Será que mañana se roban el lavamanos o la ducha entera? Lo que sí está claro es que la escasez y la crisis económica siguen siendo el motor de muchos de estos incidentes. Hay que seguir de cerca cómo sigue esta historia, porque es un síntoma de que algo no va bien en la isla.