¿Qué hace un muchacho robando una señal de tránsito en Bayamo? ¡Qué bochinche!
Un joven fue detenido en Bayamo intentando robar una señal de tránsito. El hecho ocurrió en el reparto Jesús Menéndez, alterando el orden vial.
¡Oye esto pa' que veas!
Imagínate la escena en Bayamo, en el reparto Jesús Menéndez, y de repente sale un muchacho, ¡en plena calle!, fajándose con una señal de tránsito como si fuera suya. Pues sí, la cosa fue así, y los policías, que andaban por ahí, lo agarraron con las manos en la masa, o mejor dicho, con la herramienta en la señal.
Parece que el rollo es serio, porque quitar una señal de esas no es broma. Son las que nos dicen por dónde ir, quién tiene la preferencia, y hasta dónde no te puedes meter. Quitarla es como ponerle una trampa a todo el mundo en la carretera.
¿Dónde y cuándo pasó el relajo?
Esto fue en Bayamo, en la provincia de Granma, allá en el reparto Jesús Menéndez. El tipo andaba de noche o de día, quién sabe, pero lo agarraron justo cuando estaba en pleno movimiento, manipulando la bendita señal. Los agentes del orden, bien atentos, evitaron que el aparato se lo llevara el chiquillo.
El ambiente, seguro, debió ser de esos que te ponen los pelos de punta. Un repartico cualquiera, y de repente, ¡zas!, un intento de robo que podía poner en peligro a cualquiera que anduviera por ahí.
¿Y por qué tanto alboroto?
Bueno, esto importa porque las señales de tránsito no son adornos. Son la columna vertebral de la seguridad vial. Si cada uno se lleva la que le da la gana, el caos se adueña de las calles. Los choferes no saben para dónde mirar, los peatones se confunden, y el desorden se arma enseguida.
La gente habla de esto porque es un reflejo de cómo a veces se rompen las reglas y cómo esas roturas nos afectan a todos en el día a día. Es un tema de orden y seguridad que nos toca la puerta a cada rato.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, la policía, que es la que estuvo ahí, seguro que tiene su reporte y está siguiendo el caso. Ellos son los que saben la ley y la aplican. Por otro lado, la gente del lugar, los que vieron el intento de robo, seguramente están comentando el bochinche y preguntándose qué le pasó por la cabeza al joven.
Los especialistas en seguridad vial, que son los que entienden de esto, explican siempre la importancia de mantener la infraestructura vial intacta. Dicen que manipular estas señales es un peligro público que no se puede pasar por alto.
¿Y ahora qué?
Pues ahora a esperar qué pasa con el muchacho. Seguramente le van a caer encima las consecuencias legales, porque robarse una señal de tránsito es un delito y pone en riesgo a la comunidad. Habrá que ver si dan más detalles, si lo multan, o qué. Mientras tanto, la señal sigue en su sitio, y la gente, con un cuento más que contar.
Habrá que estar atentos por si se repite algo así en otras partes de Cuba, que estos incidentes se oyen de vez en cuando. Lo importante es que se eviten estos desmanes y que todos cuidemos las cosas que nos ayudan a convivir en orden.