¡Adiós, Gilberto! Cenizas al río y al mar en Matanzas en un último adiós lleno de teatro
El actor cubano Gilberto Subiaurt fue despedido en Matanzas con sus cenizas siendo llevadas al río San Juan para cumplir su última voluntad.
¿Qué pasó?
¡Oye esto pa’ que veas! El querido actor cubano Gilberto Subiaurt tuvo su última función en Matanzas. Sus cenizas fueron llevadas en una procesión íntima y emotiva hasta el río San Juan, cumpliendo su última voluntad de llegar al mar.
Fue una despedida cargada de respeto y admiración por parte de colegas, amigos y gente del arte, quienes acompañaron el cortejo fúnebre en un acto solemne.
¿Dónde y cuándo?
Todo el bochinche ocurrió en Matanzas, la ciudad que vio nacer y crecer a Subiaurt. La procesión arrancó desde la Plaza de La Vigía, recorrió calles emblemáticas y bajó hasta el malecón del río San Juan.
Fue un martes, el 31 de marzo de 2026, un día gris pero lleno de sentimiento, donde el aire se sentía denso con la memoria del artista.
¿Por qué importa?
Porque Gilberto Subiaurt no era un actor cualquiera. Fue un dramaturgo, un artista que dejó huella profunda en el teatro y la televisión cubana. Obras como “Edith” y “Condenados” son parte de nuestro patrimonio cultural. Su partida es un golpe, pero su legado vive.
Además, esta despedida tan particular, tan apegada a su tierra y a su voluntad, habla de la personalidad de un hombre que vivió y murió a su manera, dejando una imagen imborrable.
¿Qué dicen las partes?
Bueno, la gente estaba ahí, acompañando en silencio. Sus colegas del arte, actores, escritores, todos reunidos para honrarlo. El joven que llevaba la urna, las manos que lanzaron flores al agua… todos hablando el mismo idioma: el del cariño y el respeto.
El periódico Girón, que fue la fuente de esta noticia, cuenta los hechos con la solemnidad que merecen, reflejando el sentir de la comunidad artística matancera.
¿Qué viene ahora?
Ahora queda el recuerdo. Queda el legado de su obra y la imagen de esa despedida tan cubana, tan poética, tan Subiaurt. Las cenizas ya navegaron río abajo hacia el mar, como él quiso.
Lo que sí queda claro es que su nombre seguirá sonando en los escenarios y en las conversaciones, porque artistas como él nunca se van del todo.