¿Y tú supiste? Desmantelan banda familiar que jugaba con millones en Florida

Una banda familiar en Florida lavó $12.5 millones con fraude en construcción usando empresas fantasma y alquiler de certificados de seguros. Varias personas fueron arrestadas.

¡Oye esto pa' que veas!

Agárrate que te cuento. Aquí en Florida, en West Palm Beach, se destapó un lío gordo. Unos tipos, que resulta que eran familia, montaron un negocio redondo (pero del malo) para meterse en el bolsillo millones de dólares. ¡Unos $12.5 palos verdes, nada menos! Usaban el cuento de la construcción para hacer su jugadita sucia, lavando billetes como si no hubiera mañana.

¿Dónde y cuándo fue el bochinche?

Todo este tinglado se montó en West Palm Beach, Florida. La cosa venía cocinándose hace rato, pero fue ahora, con un trabajo en conjunto de varios policías, que les cayeron encima. El centro de todo este relajo parece que era un centro comercial, o más bien unas oficinas allí, llamadas MLS Paralegal Services, que según dicen era puro fachada para coordinar todo el desorden y manejar la plata.

¿Y a quién le cae esto encima?

Esto es un lío para los que manejan empresas constructoras, sobre todo los subcontratistas, que se supone que tienen que andar con sus seguros al día. Por lo visto, esta gente se saltaba las normas, alquilando certificados falsos para que otros pudieran trabajar sin tener la cobertura de ley. Al final, esto afecta a la seguridad de los trabajadores y al bolsillo de los que se supone que regulan todo.

¿Qué dicen los implicados?

Bueno, los que hablan son los policías, claro. Dicen que la jefa de todo este tinglado era una tal Marlen Suazo Gutiérrez. A ella y a su hijo, Gustavo Lara Suazo, entre otros como Alejandra Lagos Matute, Blanca Cecilia Ramírez Farina y Erick Blandon, les cayeron encima con cargos de conspiración, fraude y operar negocios de dinero sin licencia. Unos se defendían diciendo que cobraban chequecitos, otros que manejaban papeles, pero los detectives dicen que hasta inventaban jornadas laborales imposibles.

¿Qué viene ahora?

La cosa no se queda así. Los arrestados enfrentan cargos y tienen que soltar una fianza, pero los polis siguen metiendo mano en los papeles y registros para ver hasta dónde llega este fraude. Dicen que la banda empezó a desmoronarse cuando se dieron cuenta de que los andaban siguiendo de cerca. Habrá que ver qué más sale de este cuento y si realmente se recupera todo el dinero que se llevaron.