¿Agua Ciego Montero Adulterada? Descubren Tremendo Bochinche en Cienfuegos
Red de falsificación de agua Ciego Montero desmantelada en Cienfuegos. Agua sin control sanitario se rellenaba en botellas originales para su venta ilegal.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Cienfuegos se están inventando el agua Ciego Montero, pero de la mala. Agarraron un camión cargadito de botellas que, ¡ay Dios!, no eran lo que parecían. Esto huele a trampa y a poner en riesgo la salud de la gente, ¡qué cosa más grande!
Se trata de una red que supuestamente agarraba las botellas vacías de Ciego Montero, las rellenaba con agua que quién sabe de dónde salió y ni controles sanitarios tenía, y se las vendían a la gente como si nada. Imagínate tú, el descaro.
¿Dónde fue la cosa y cuándo?
Todo este lío se destapó en Cienfuegos, una provincia que ahora mismo está en boca de todos por este asunto. Vieron un camión lleno de esas botellas sospechosas aparcado por ahí, como esperando la hora de hacer su jugada sucia.
La cosa se supo porque un perfil que sigue la corriente oficialista, llamado “Las cosas de Fernanda”, soltó la sopa en redes sociales con fotos y todo. Ahí se veía el vehículo cargado hasta el techo, listo para repartir la mercancía adulterada.
¿Y esto por qué importa, mi hermano?
Bueno, esto importa porque la gente en Cuba está pasando trabajo para conseguir agua potable, y más aún agua embotellada. Entonces, los vivos se aprovechan y te venden gato por liebre, ¡y con la salud no se juega!
Que te vendan agua que no ha pasado ningún control, que puede estar contaminada, es un peligro serio. La gente confía en marcas como Ciego Montero, y que se aprovechen de eso es de malnacidos.
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Por un lado, está la denuncia pública que encendió las alarmas. Por otro, está la empresa que produce Ciego Montero, que ya en 2024 se había puesto las pilas e intentó ponerle sellos nuevos y cosas así para que no falsificaran las botellas.
Pero claro, como se ve ahora, esas medidas no fueron suficientes. Este caso de Cienfuegos demuestra que la trampa sigue ahí, campante, y la gente sigue cayendo. Unos dicen que falta más control, otros que esto es el colmo.
¿Y ahora qué viene?
Pues ahora habrá que ver qué pasa con los que pillaron y si esto sirve de escarmiento. Lo que está claro es que hay que seguir de cerca este tema, porque si en Cienfuegos está pasando, ¿quién dice que no pasa en otro lado?
La cosa es que la gente necesita saber qué está bebiendo y tener la seguridad de que es agua de verdad, no un brebaje peligroso. Esperemos que las autoridades pongan más ojo en esto.