¿Dónde está el soldado? Joven oficial de las FAR se esfumó en Camagüey y la familia pide ayuda
Familia busca a joven oficial de las FAR desaparecido en Camagüey tras misión. Último contacto fue el 27 de mayo. Preocupación y llamados a las autoridades.
¡Oye esto pa' que veas!
Imagínate la cosa: un oficial joven de las Fuerzas Armadas, Alfredo Fernández Forcelledo, de apenas 23 años, se perdió en el limbo. Su familia no sabe dónde está desde el 27 de mayo. El chiquito salió a una misión, supuestamente a buscar a alguien que se había perdido por allá por Vertientes, Camagüey. La última vez que habló con su esposa fue ese lunes, diciendo que ya iba de vuelta para la casa en el reparto Albaisa. Y desde ahí… ¡nada!
Los días pasan, la angustia crece y el silencio es total. La familia está que no cabe en sí de la preocupación y ya puso la denuncia oficial, a ver si las autoridades mueven el piso y dan con él.
¿Y eso dónde y cuándo pasó?
Todo este enredo sucedió en la provincia de Camagüey. El oficial fue enviado a la zona de Vertientes, un municipio que se ha convertido en el epicentro de esta desaparición. La última comunicación, como te digo, fue el lunes 27 de mayo. Imagínate el calor, la tensión, el polvo del campo. La gente anda diciendo por ahí que lo vieron medio perdido, con el uniforme sucio, cerca de la zona de Hatuey. Pero eso, hasta ahora, son solo rumores, nadie lo ha confirmado.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues mira, esto le cae encima a una familia desesperada que no duerme pensando dónde andará su muchacho. Le cae encima a los amigos, a los compañeros de unidad, a todos los que lo conocen. Uno se pregunta: ¿cómo es posible que un oficial de las FAR, en una misión, desaparezca sin dejar rastro? Esto cambia la tranquilidad de cualquiera, te pone a pensar en la seguridad, en la responsabilidad. Es la incertidumbre que te carcome por dentro.
¿Qué dicen las partes?
Por ahora, el silencio oficial es bastante ruidoso. Ni la unidad del joven ni las autoridades han soltado prenda sobre qué está pasando o qué se está haciendo para encontrarlo. La familia, claro, está pidiendo ayuda por todos lados, y los amigos cooperan con lo que pueden, como ese comentario de que lo vieron cerca de Hatuey. Pero de las autoridades, de los que tienen la información oficial, de ellos… nada de nada.
¿Y ahora qué se espera?
Pues lo que se espera es que las autoridades se pongan las pilas y den con el paradero de Alfredo. Que aclaren qué pasó realmente en esa misión. La familia quiere respuestas, quiere saber si está bien, dónde está, qué le ocurrió. Lo que está en el aire es mucha incertidumbre y la esperanza de que este joven oficial regrese sano y salvo a su hogar. Hay que seguir de cerca este caso, a ver si pronto sale a la luz toda la verdad.