¿Dónde está Javier? Familia santiaguera desesperada por un desaparecido sin rastro
Javier Sánchez Delis, 59, desapareció en Santiago de Cuba el 22 de febrero. Su familia, desesperada, pide ayuda ciudadana tras agotar las vías oficiales sin éxito.
¡Oye esto pa' que veas! El misterio de Javier Sánchez Delis
Mira, esto se está poniendo caliente en Santiago de Cuba. Un vecino, Javier Sánchez Delis, de 59 años, ¡se esfumó! Salió de su casa el 22 de febrero y desde entonces, ni sus luces. La familia está que no cabe en sí, pegando gritos al cielo porque el hombre no aparece por ningún lado.
Dicen los suyos que esto no es normal. Que Javier no es de los que se desaparecen así como así, sin decir ni pío. Que no tiene chifladuras ni problemas de salud que lo pongan a andar desorientado. ¡Nada de eso! El hombre es responsable, pegado a su casa y a su rutina. Por eso el misterio es más grande que un almendro.
¿Dónde y cuándo se perdió la pista? El Reparto Agüero, Santiago de Cuba
El cuento es que Javier salió de su casa en el Reparto Agüero, una zona tranquila de Santiago, como quien va a comprar pan. Pero el caso es que ese día, el 22 de febrero, no volvió a poner un pie en su hogar. Su familia, desde que se dio cuenta de que no regresaba, se dio a la tarea de buscarlo por cielo y tierra.
Han pateado hospitales, centros de salud, y todos los rincones donde se pueda imaginar que esté. ¡Hasta la policía se metió en el bollo para formalizar la denuncia y pedir que lo busquen! Pero el problema es que, hasta ahora, parece que se lo tragó la tierra. No hay rastro oficial, nada de nada que explique dónde está el hombre.
¿Y a quién le importa esta vaina? A todos los que esperan un milagro
Mira, esto importa porque es la vida de una persona. Un padre, un vecino, un hombre que tiene gente que lo quiere y que lo está esperando con el alma en vilo. Cuando un cubano desaparece así, sin más, la preocupación se contagia.
Es la inquietud de saber qué le pasó, si está bien, si necesita ayuda. Y además, este caso se suma a otras desapariciones que han puesto a temblar a la gente en la isla. Es un recordatorio de que, a veces, las cosas se complican y necesitamos estar atentos.
¿Qué dicen unos y otros? Silencio y esperanza
Hasta ahora, lo que dicen es poco. La familia repite una y otra vez que Javier no tiene motivos para irse y que lo extrañan muchísimo. Han hablado con quien ha podido, buscando cualquier pista, cualquier mirada que haya visto algo ese día.
De las autoridades, se sabe que recibieron la denuncia y que se está investigando, pero oficialmente no hay novedades. Es como si todos estuvieran esperando que algo o alguien revele el misterio. La policía, la familia, los vecinos, todos en vilo, esperando una respuesta que los saque de esta angustia.
¿Y ahora qué? La gente en vilo, esperando un final
Bueno, lo que queda es esperar y no bajar la guardia. La familia ha hecho un llamado a toda la gente de Santiago y de Cuba: si alguien vio algo, si alguien sabe algo, ¡que hable! Hay un número de teléfono, el 53 55555771, para que den cualquier información.
Lo que esperan ahora es que este llamado resuene y que alguien, en algún lugar, tenga la pieza que falta para armar este rompecabezas. Que la solidaridad funcione y que Javier Sánchez Delis regrese sano y salvo a su casa. Mientras tanto, la esperanza es lo único que les queda, y no la van a soltar.