¿Se tragó la tierra a los veleros solidarios con destino a Cuba?
Dos veleros con nueve tripulantes desaparecieron en el Caribe mexicano mientras llevaban ayuda humanitaria a Cuba. Amplio operativo de búsqueda activado.
¡Oye esto pa' que veas! Dos barquitos que venían cargados de buena voluntad, con medicinas y comida para Cuba, se evaporaron en el mar Caribe. ¡Nadie sabe nada de ellos desde que zarparon!
Estos veleros, que formaban parte de esa iniciativa llamada 'Nuestra América Flotilla', salieron de Isla Mujeres, en México, el pasado 20 de marzo. A bordo iban nueve personas de varios países: Cuba, Estados Unidos, Francia y Polonia. Su misión era llevar un cargamento de entre dos y tres toneladas de cosas necesarias, porque la cosa en la isla está que arde.
Dónde y cuándo se perdió el rastro
El último suspiro de comunicación fue el 20 de marzo. La idea era que llegaran a La Habana entre el 24 y 25 de marzo, pero ¡nada de nada! Desde entonces, silencio total en el éter. El mar Caribe, que a veces es como un espejo, ahora parece que se los tragó enteros.
Se activó de inmediato el Plan Marina de la Secretaría de Marina de México. Están peinando la ruta entre Isla Mujeres y La Habana, mandando barcos, aviones, y hasta los puestos de vigilancia marítima están con los ojos pelados. Todo esto para encontrar a los nueve tripulantes y sus embarcaciones.
¿Por qué esto tiene a todos con el alma en un hilo?
Mira, esto no es solo un accidente. La desaparición de estos veleros pone el dedo en la llaga de lo mal que pinta la situación en Cuba. La gente necesita ayuda hasta para lo más básico, y que se pierdan estas misiones es un golpe duro para quienes intentan echar una mano.
Que falten medicinas y alimentos en la isla no es noticia nueva, pero que la ayuda no llegue es un drama. Esto demuestra, una vez más, que el gobierno no da abasto para su gente, y que iniciativas privadas como esta son vitales, pero también vulnerables a lo que haga el mar.
¿Qué dicen los que saben y los que no?
Las autoridades mexicanas, por un lado, prometen dar con ellos usando todos los recursos. Dicen que el operativo de búsqueda es intenso y que están en contacto con otros países para ampliar la red de ayuda.
Por otro lado, se escucha el murmullo de la preocupación. La comunidad marítima internacional está alertada, y los países de origen de los tripulantes están pendientes de cada minuto. Nadie quiere pensar lo peor, pero el tiempo pasa y la incertidumbre crece como la marea.
¿Qué se espera ahora?
Pues ahora toca esperar y seguir buscando. Las corrientes marinas, el clima, la falta de comunicación... todo complica la faena. Las autoridades siguen con el operativo, cruzando los dedos para que aparezcan sanos y salvos.
Hay que estar atentos a las noticias, porque mientras más tiempo pasa, más difícil se pone la cosa. Esperemos que este relato tenga un final feliz y no se convierta en una de esas historias tristes que cuenta el mar.