¿Se acabaron los periódicos en La Habana? ¡Estanquillos se convierten en bodegas!

Estanquillos de periódicos en La Habana cierran o se reconvierten en bodegas, reflejando la crisis del modelo de prensa estatal cubano y la escasez de recursos.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que los periódicos se están esfumando en La Habana, y lo que antes era un lugar para comprar el Granma o Juventud Rebelde, ahora lo están convirtiendo en cualquier otra cosa. ¡Hasta bodeguitas están saliendo de ahí! La periodista Yoani Sánchez anda diciendo que esto es una señal clara de que el modelo ese de contar las cosas por el periódico se está cayendo a pedazos.

Imagínate, el Granma, que salía todos los días como relojito, ahora solo sale una vez a la semana. ¡Y es que no hay ni combustible ni corriente pa' imprimirlo como antes! Según Yoani, esto no es solo un problema de papel y tinta, es que el gobierno se está quedando sin su herramienta principal pa' meterle ideas a la gente, esa propaganda que se leía antes.

¿Dónde está pasando esta vaina y cuándo?

Esto está pasando en La Habana, en sitios que uno conoce. Yoani cuenta que pasó por el Combinado Poligráfico de La Habana, donde antes se imprimía todo, y lo encontró hecho un desastre. ¡Nada de movimiento, todo abandonado! Y no solo ese, hasta los alrededores de Juventud Rebelde y Bohemia se ven descuidados. Se siente la crisis por todos lados.

La escasez de gasolina y la falta de electricidad no solo afectan los periódicos, sino todo. Ya casi no ves a nadie vendiendo periódicos por la calle, y los quioscos, que antes eran un punto de referencia, ahora los ves vendiendo chucherías o lo que sea.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Bueno, esto le cae arriba a todo el que estaba acostumbrado a leer las noticias en el periódico. ¡A la gente! Si ya no hay periódicos, ¿cómo se van a enterar de las cosas? Además, los estudiantes de periodismo tampoco pueden estudiar bien porque se va la luz, y los trabajadores de los medios la pasan mal pa' poder hacer su trabajo.

La verdad es que la gente está buscando la información por otros lados, por internet, y hasta por los medios que están fuera de Cuba. La prensa de aquí, la oficial, está perdiendo fuerza y alcance, porque con estas limitaciones, ¿cómo van a competir?

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Por un lado, está el gobierno, que dice que son problemas de crisis energética y económica. Por otro lado, está la gente, como Yoani, que ve esto como el fin de un modelo. No hay mucho que decir, la realidad habla por sí sola: menos periódicos, menos distribución, menos gente leyéndolos.

Los que trabajan en los medios se quejan de las limitaciones para cubrir noticias, de los apagones que interrumpen el trabajo y de la falta de recursos. Es un panorama complicado para ellos.

¿Y ahora qué?

Lo que se ve es que la prensa en Cuba está cambiando a la fuerza. La gente se está yendo hacia lo digital, y los periódicos impresos, los de siempre, parecen estar en sus últimos capítulos. Habrá que ver si el gobierno se inventa algo nuevo o si de verdad este es el fin del modelo de prensa estatal de toda la vida.

El futuro parece ser más digital y menos impreso. Los cubanos están buscando la información donde la encuentren, y si los medios oficiales no se adaptan, van a seguir perdiendo terreno.

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