¿Se Cayó la Azotea en Alamar? El Bochinche que Tiene a Todos en Vilo

La azotea de un edificio en Micro 10, Alamar, sufrió un derrumbe parcial. Las causas y daños mayores no han sido detallados, pero genera preocupación.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate, que un buen día se te va un pedazo de azotea de tu edificio. Pues algo así pasó en Micro 10, allá en Alamar. No fue el edificio entero, pero sí una buena parte de la azotea que se vino abajo. ¡Menudo susto se debe haber llevado la gente!

Las imágenes andan circulando y se ve el desastre. Un bochinche de concreto y escombros ahí arriba. La noticia la soltaron unos comunicadores que están pendientes de lo que pasa en la calle, Mario J. Pentón y Cristian Crespo, con videos y todo.

¿Dónde y cuándo pasó este relajo?

Esto fue en Micro 10, Alamar, La Habana del Este. Las imágenes se difundieron por allá por septiembre de 2026. Dicen que fue un derrumbe parcial de la azotea. No se sabe si había mucha gente cerca o si el calor apretaba en ese momento, pero el susto seguro que se sintió.

Se ve el daño en la parte de arriba del edificio, en la azotea. No se habla de heridos ni de que hayan tenido que sacar a nadie de sus casas, pero el susto es bastante.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, esto le cae directo a la gente que vive ahí, que seguro ya están con el corazón en un puño pensando si el resto del edificio aguanta. Y de paso, le cae al gobierno y a los que se encargan del mantenimiento, porque estas cosas no pasan por gusto.

La preocupación es grande porque estas edificaciones ya tienen sus añitos y si no se les da un cariño, pues pasan estas desgracias. La gente quiere vivir tranquila y no con el miedo de que se les venga el techo encima.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, los comunicadores que soltaron la noticia, como Pentón y Crespo, están levantando la voz y preguntando por las condiciones de las construcciones. Dicen que el deterioro sigue y que hay que ponerle atención.

Del lado de las autoridades, pues hasta ahora no ha salido un informe técnico que explique bien qué pasó, por qué se cayó esa parte de la azotea, ni si hay riesgo de que siga cayendo más. Se sabe que en La Habana hay muchos edificios con problemas, pero cada caso es un mundo.

¿Y ahora qué?

Pues ahora lo que queda es esperar a ver qué dicen las autoridades y qué van a hacer con ese edificio. Si van a repararlo, si van a hacer un estudio técnico para ver qué tan seguro está todo, o si simplemente van a dejar que pase el tiempo a ver qué más se cae.

Lo cierto es que la gente está pendiente y preocupada. Estos incidentes son un recordatorio de que hay que cuidar las construcciones, porque la seguridad de las personas es lo primero. Hay que ver si esto sirve para que se pongan las pilas con el mantenimiento.