¿Agua por Gas? Pillan Estafa Millonaria en la Isla
Denuncian estafa en Cuba: venden supuestos cilindros de gas de 50,000 pesos que en realidad contienen agua, aprovechando la escasez y alta demanda.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la gente se las está ingeniando para robarle a uno hasta el aire, o peor, ¡hasta el agua! Se ha destapado una olla de grillos con esto de la venta de gas en el mercado negro.
Andan diciendo por ahí, y ojo, que lo alertó el periodista Francisnet Díaz Rondón, que a la gente le están vendiendo cilindros de gas doméstico supuestamente llenos, pero ¡zas! Resulta que son puro fraude.
¿Dónde y cuándo la jarana?
Esto se está rumoreando en varias zonas de Cuba, donde la cosa está bien caliente con la escasez de gas. Imagínate, la gente desesperada busca cómo cocinar y ahí es donde aparecen estos listos.
Se habla de que los cilindros, que te los venden hasta en 50,000 pesos cubanos (¡un dineral!), te los entregan y cuando vas a usarlo, ¡sorpresa!, es pura agua o una mezcla rara.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues mira, esto le cae encima a todo el mundo que está sufriendo la falta de gas y que, por necesidad, tiene que buscarlo en la calle. La gente que paga esa millonada para luego no poder ni freír un huevo.
Además, esto aviva más la viveza y la especulación que ya existe con este producto, que de por sí está por las nubes en el mercado informal.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, el periodista Francisnet Díaz Rondón está alertando a la gente, pidiendo que tengan mil ojos y no caigan en estas trampas.
Por el otro, pues los que hacen el fraude, ¡esos no dicen nada! Y las autoridades, hasta ahora, no han sacado un comunicado oficial sobre estos casos específicos, aunque siempre andan diciendo que uses los canales oficiales.
¿Y ahora qué?
Ahora lo que queda es que la gente esté bien pilas, que no se deje engañar y que si puede, busque los canales oficiales, aunque sepamos que a veces son un dolor de cabeza.
Hay que estar pendiente a ver si las autoridades toman cartas en el asunto y qué pasa con estos vivos que se aprovechan de la necesidad ajena. ¡El tiempo dirá!