¿Agredieron a un menor? Boinas Negras arman la trifulca en Camagüey

Operativo de Boinas Negras en Camagüey deja al menos un menor con múltiples traumatismos y reportes de violencia policial. Autoridades en silencio.

¡Oye esto pa' que veas! Tremenda trifulca se armó en Camagüey.

Un operativo de esos de película de Boinas Negras, las fuerzas especiales del Ministerio del Interior, terminó en un relajo tremendo cerca del Rodeo. Dicen que la cosa se puso fea, con motoristas corriendo, gente cayéndose y hasta golpes. La noticia es que un chiquillo, un menor de edad, supuestamente terminó con un montón de golpes y traumas. ¡Imagínate el susto y el dolor!

Esto pasó el domingo 11 de octubre, en pleno festejo de los muchachos con sus motos. El lugar, conocido porque los fines de semana se junta la juventud motorizada, se convirtió en un escenario de pánico cuando llegaron las patrullas y motos de la policía. ¡Hasta cerraron accesos! La cosa se descontroló y la gente empezó a correr para todos lados.

¿Dónde y cuándo fue el bochinche?

Los hechos ocurrieron el domingo 11 de octubre, cerca del Rodeo en Camagüey. Un sitio que es punto de encuentro para los amantes de las dos ruedas, especialmente los fines de semana. Los agentes, según cuentan, llegaron en tropel, por varios frentes, para asegurar la zona. El ambiente, que seguro era de música y motores, se convirtió en puro grito y carrera.

Los testimonios hablan de que los policías no se anduvieron con chiquitas. Dicen que usaron toletes, botas y hasta piedras contra los muchachos que querían salir de allí. ¡Hasta un caso de cuatro policías supuestamente dándole a un joven que ya estaba en el piso! A otra muchacha la golpearon mientras huía en su moto.

¿Y a quién le cae esta vaina?

Pues mira, esto le cae de lleno a los jóvenes que solo querían pasar un rato. Y más todavía a la familia de ese menor que dicen está malherido. También le cae a la credibilidad de la policía y su forma de actuar. La gente se pregunta por qué tanta fuerza con los chamaquitos y si de verdad había que armar ese desorden.

Lo más preocupante es lo del menor. Nadie sabe bien qué le pasó, cómo está ahora, ni qué tan graves son sus golpes. Y para colmo, anda rodando el rumor de que hasta pudo haber muerto alguien, ¡cosa seria! Pero de eso, nada oficial.

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, los testigos y reportes de periodistas independientes hablan de brutalidad policial, golpes y lesiones. Pintan un cuadro de miedo y abuso. Por el otro lado, la versión oficial, el silencio del Ministerio del Interior, es lo que más resalta. Ni una palabra sobre el operativo, ni sobre si hubo heridos, ni si abrieron alguna investigación.

Los que estaban allí dicen que les quitaron hasta los celulares. ¡Como si fueran delincuentes! Mientras tanto, el Ministerio del Interior, que debería explicar qué pasó, está en silencio total. La gente quiere respuestas.

¿Qué se espera pa' adelante?

Lo que se espera es que alguien, las autoridades, digan algo claro. Que expliquen por qué fue ese operativo tan fuerte y qué pasó realmente con todos los que estaban allí, especialmente con ese menor. Si hubo excesos, que se asuman responsabilidades.

Mientras tanto, la cosa está en el aire. La gente sigue hablando, los rumores corren y la falta de información oficial solo aumenta la preocupación. Hay que estar pendientes a ver qué sale de todo esto.