¿Se Cayó el Techo del Asilo en Camagüey? Imágenes Revelan un Desastre.
Un hogar de ancianos en Camagüey, Cuba, se muestra en avanzado estado de deterioro, reavivando preocupaciones sobre la atención a la tercera edad en la isla.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que se nos cayó el techo, o peor, el piso entero, en Camagüey. Un video anda rodando por ahí, cortesía del periodista independiente José Luis Tan Estrada, que te deja el corazón en un puño. Muestra el Hogar de Ancianos de la Avenida Finlay que, según las imágenes, está que se cae a pedazos. Puros pisos de madera podridos, paredes que parecen de papel y cuartos vacíos que dan una tristeza… El mensaje que sale en el video es claro como el agua: “Destruido y abandonado el Hogar de Ancianos en Camagüey”. Y el periodista lo resume con una frase que te cala: “Deprimente la situación allí”.
Pero no se quedó ahí la cosa. La gente de ObservaCuba le metió candela y subió fotos más recientes, y dicen que el asunto de la higiene es cosa seria. Que si falta limpieza, que si la ropa de cama da pena, y que el ambiente es un campo de batalla para las infecciones. ¡Imagínate tú!
¿Y dónde fue este drama tropical?
Todo este rollo se desarrolla en Camagüey, Cuba, en el Hogar de Ancianos de la Avenida Finlay. El video y las fotos se difundieron en junio de 2026, pero lo que se ve es el resultado de un abandono que viene de atrás, como suelen decir las malas lenguas.
Las imágenes nos pintan un cuadro bien crudo: la infraestructura hecha trizas, la falta de mantenimiento es evidente, y la atmósfera se siente pesada, de pura incertidumbre para los viejitos que viven allí. Es un golpe directo a uno de los sectores más débiles de nuestra sociedad.
¿Y a mí por qué me importa este guiso?
Mira, este caso no es una isla. Es como un eco de otras tantas denuncias que han salido en los últimos años sobre cómo tratamos a nuestros mayores. ¿Te acuerdas de aquel lío en octubre de 2025 en el mismo hospital de Camagüey? Dos ancianos sin atención ni higiene. O lo de Matanzas en agosto de 2025, en un centro de protección social, con las instalaciones que daban lástima y falta de médicos. ¡Hasta un profesor jubilado apareció en la calle en Santiago de Cuba! Y por ahí se cuentan más historias de gente mayor sobreviviendo como pueden.
Esto importa porque Cuba es un país que está envejeciendo a pasos agigantados. Somos de los que más viejitos tenemos en Latinoamérica, y eso significa que necesitamos más ayuda, más médicos especializados y más sitios decentes donde pasar los últimos años. Pero resulta que, según datos de 2025, ¡más de 310.000 personas están en la cuerda floja, viviendo en la pobreza o vulnerabilidad! Y muchos de ellos son jubilados que no les alcanza el sueldo ni para el pan de cada día.
La ley dice que el Estado tiene que cuidar estas instituciones, pero lo que vemos y oímos es otra cosa. Parece que los recursos no llegan, las inversiones son pocas y mantener la infraestructura social se está volviendo una misión imposible.
¿Qué dicen los que mandan y los que no?
Bueno, hasta ahora, lo que se ve es silencio oficial. Las denuncias vienen de periodistas independientes y organizaciones como ObservaCuba y MVallejoTV. Ellos son los que muestran el desastre. Por otro lado, las familias y allegados de los residentes, si es que los tienen, deben estar desesperados viendo cómo están sus seres queridos.
Los que sí hablan son los comentaristas en redes sociales, que se indignan y exigen respuestas. Pero de parte de las autoridades, de momento, poca o ninguna palabra oficial sobre este hogar en específico. Es como si la noticia no hubiera llegado a sus oídos… o no quisieran oírla.
¿Y ahora qué, mi socio?
Pues mira, lo que está claro es que la cosa no pinta bien. Este video vuelve a poner el foco en un problema que no se va a solucionar solo con buenas intenciones. Hay que ver si las autoridades toman cartas en el asunto de verdad, si se meten mano en el bolsillo para arreglar este asilo y otros parecidos, y si se piensa mejor en cómo cuidar a nuestra gente mayor.
Lo que sí te digo es que hay que seguir de cerca este caso. No vaya a ser que se quede en un bochinche pasajero y la realidad siga siendo la misma: ancianos olvidados en centros que se caen a pedazos. Hay que ver qué pasa, si hay algún cambio real o si todo sigue igual, con el deterioro avanzando y la esperanza menguando.