¿Y la embajada qué? A Daymé Arocena le cancelan show por no quererse asociar con el gobierno cubano

Daymé Arocena denuncia cancelación de concierto en Washington por negarse a vincularse con la Embajada cubana. Artista en el exilio rechaza al gobierno.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas. La cantante cubana Daymé Arocena, que anda por el exilio, denunció que le cancelaron un concierto en Washington D.C. por las malas. Resulta que ella y el trompetista Kalí Rodríguez-Peña no querían que su show apareciera asociado con la Embajada de Cuba en Estados Unidos.

¡Y zas! El club de jazz donde iban a tocar, el famoso Blues Alley, les canceló el show justo el día antes. Imagínate el bochinche, la gente esperando y de repente, ¡nada!

Dónde y cuándo

Todo esto iba a ser el martes 13 de octubre en el club Blues Alley, un sitio de renombre en Washington. Era parte de la movida por el Mes de la Herencia Hispana.

El día antes, el lunes 12, cuando Daymé ya estaba en Nueva York pa' ensayar, le llegó el comunicado de la cancelación. ¡Qué papelón!

Por qué importa

Esto pone a hablar a la gente sobre si los artistas tienen derecho a decir con quién se pegan o no. Daymé, que se considera parte del exilio cubano, dijo clarito que ella no se identifica con el gobierno de La Habana ni con su embajada.

La cosa es que, al parecer, la conexión con la embajada pesó más para el club que la voluntad de los músicos. Y bueno, así se queda la gente sin disfrutar de buena música y con un sabor amargo.

Qué dicen las partes

Daymé Arocena contó todo por Instagram, diciendo que Paquito D’Rivera le dio el soplo sobre la vinculación con la embajada. Ella y Kalí hablaron con el club pa' que quitaran eso, mandaron hasta un correo formal.

Por parte del club, no hubo una explicación clara y directa sobre la cancelación, solo que no iba a haber concierto. La noticia se supo por el reporte del Diario de las Américas, pero los detalles de la conversación con Blues Alley se quedaron un poco en el aire.

Qué viene ahora

Pues ahora queda seguir de cerca qué va a pasar con la carrera de Daymé y Kalí en Estados Unidos. ¿Encontrarán otros sitios que respeten su postura artística?

Lo cierto es que queda la pregunta de por qué un club de jazz, que se supone es un espacio libre para la música, se pone en medio de estas discusiones políticas. Habrá que ver si la cantante logra reprogramar su concierto en la ciudad y si este caso abre un debate más grande sobre la autonomía de los artistas.