¿Quién se metió con el Titán de Bronce? ¡Busto de Maceo hecho trizas en Las Tunas!
Un busto de mármol del general Antonio Maceo fue derribado y dañado en Las Tunas. Autoridades investigan el acto vandálico contra el patrimonio cubano.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que alguien se levantó con el pie izquierdo y decidió agarrarse con la historia. ¡Imagínate! Un busto de mármol del mismísimo Titán de Bronce, el general Antonio Maceo, apareció por los suelos en Las Tunas. ¡Derribado y con la cara golpeada!
Los responsables, que todavía andan sueltos, no se conformaron con tumbarlo, sino que le dieron su buen castigo a la pobre estatua. Esto no es cosa seria, es un golpe directo a la memoria de nuestro país.
¿Dónde y cuándo pasó esta barbaridad?
Fue en el parque que lleva su nombre, en la ciudad de Las Tunas. Un lugar que se supone es para honrar a nuestros héroes, ¡y miren lo que pasó!
Todavía se está investigando quiénes fueron y cómo lo hicieron, pero lo cierto es que el busto quedó con daños visibles, especialmente en el rostro. ¡Qué impotencia da esto!
¿Y a mí qué me importa esto?
¡Por supuesto que importa! Esto no es solo un monumento dañado, es un ataque a lo que somos, a nuestra historia independentista. El general Maceo es un símbolo, y dañarlo es como intentar borrar una parte de Cuba.
Además, esto se suma a una racha de robos y destrozos en otros lugares de la isla, como en Holguín y Matanzas. ¡Parece que hay gente empeñada en acabar con nuestro patrimonio!
¿Qué dicen las partes?
Las autoridades culturales de la provincia, el Centro Provincial de Patrimonio y la Dirección Provincial de Cultura están que trinan. Han calificado el acto como algo inaceptable y han puesto el busto bajo custodia policial.
Por otro lado, el artista Leonardo Fuentes Caballín ya se puso manos a la obra para restaurar la pieza, ¡que para eso sí somos buenos! Pero la pregunta sigue en el aire: ¿quién hizo esto?
¿Y ahora qué?
Bueno, ahora toca esperar a que la policía haga su trabajo y, sobre todo, a que restauren el busto para devolverle su lugar en el parque. Las autoridades hacen un llamado a proteger nuestras riquezas culturales, ¡y tienen toda la razón del mundo!
Esperemos que esto sirva de escarmiento y que actos como estos no se vuelvan a repetir. ¡Nuestra historia y nuestro patrimonio merecen más respeto!