¿Te Pones Pal Resto? ¡Cubanos se las ven negras cruzando selvas y los dejan botados!

Brasil rescató a 189 cubanos abandonados por traficantes en Roraima. Una nueva y peligrosa ruta migratoria se consolida.

¡Oye esto pa' que veas!

Tremendo bochinche se está formando en la frontera de Brasil. Resulta que en apenas cuatro días, ¡zas!, rescataron a 189 cubanos que venían caminando como alma que lleva el diablo. Los traficantes, esos desalmados, los dejaron botados como si nada, en medio de la nada en Roraima, ese estado brasileño que colinda con Guyana. ¡Imagínate el drama!

Esto no es un caso aislado, ¡qué va! Los números subieron como espuma este año, y ya van más de 225 cubanos rescatados solo por la Policía Federal de Carreteras (PRF) por culpa de estas redes de gente sin corazón que se aprovecha del que busca una mejor vida.

¿Dónde fue el relajo y cuándo?

Esto pasó entre el 8 y el 11 de junio, ahí mismo en Roraima, cerca de Bonfim, el punto de entrada desde Guyana. Los encontraron caminando por la carretera BR-401 y por ahí, perdidos y desesperados.

El calor, la sed, el miedo... ¡vaya aventura para el que sale de Cuba buscando un futuro! Uno de los que se salvó, un mecánico llamado Thomas Joel Franco, contó que salió a finales de mayo porque en Cuba ya no se aguanta: ni comida, ni luz, ni agua, ni gas, y trabajo, olvídate.

¿Y esto por qué pica?

Porque demuestra que la gente está desesperada y dispuesta a jugarse la vida. Esta ruta por Guyana se está poniendo de moda, y los números lo confirman: por primera vez en mucho tiempo, los cubanos están pidiendo más asilo en Roraima que los venezolanos. ¡Algo grave está pasando!

Además, estas redes de traficantes se están forrando. Cobran como 2.800 dólares por persona para traerlos, ¡y mira cómo los tratan! Es un negocio sucio a costa de la miseria ajena.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, las autoridades brasileñas, como la PRF y el Ejército, están ahí metidos, haciendo rescates y persiguiendo a los traficantes. Tienen investigaciones abiertas y ya hasta hicieron redadas en mayo para desarticular una de estas redes.

Por el otro lado, están los migrantes, que cuentan historias de terror, de cómo los abandonan en medio de la nada, con lo puesto y sin nada de comer ni beber. Hablan de la dura situación en Cuba como el principal motivo para emprender este viaje mortal.

¿Y ahora qué?

Pues ahora hay que ver qué pasa. Las autoridades brasileñas saben que Boa Vista es solo una parada y que muchos siguen para otros lados de Brasil o hasta para otros países.

Lo seguro es que esta ruta por Guyana se consolidó y las organizaciones de tráfico de personas seguirán intentando lucrarse. La esperanza es que las investigaciones den frutos y que dejen de ocurrir estas tragedias en la frontera.