¿Duermen en el Malecón por los apagones? ¡El calor aprieta en La Habana!

Cubans sleep on the Malecón seawall in Havana due to intense heat and prolonged blackouts, seeking relief from the sweltering conditions and lack of electricity.

¿Qué pasó?

¡Imagínate tú, hermano! Aquí en La Habana, la cosa se puso tan caliente que la gente se fue a dormir al Malecón. Y no es porque aman la brisita, ¡qué va! Es por los apagones que no paran y el calorazo que te derrite.

La cosa es seria: las imágenes dan cuenta de que decenas de personas eligieron el muro ese pa' refrescarse y tratar de pegar ojo, porque en las casas no se aguanta. ¡Parece un campamento playero, pero de necesidad!

¿Dónde y cuándo?

Esto pasó aquí mismo, en el Malecón de La Habana. Fue después de otro apagón general, ¡el sexto del año! Las fotos se tomaron el domingo 2 de agosto por la noche, cuando el calor estaba a tope y la humedad te pegaba la ropa al cuerpo.

Alexey Ríos García, un trabajador de la construcción de 30 años, explicó a los de la AP que él se echó pa' allá porque en su casa, sin ventilador, era imposible dormir. ¡Te sudas hasta las pestañas!

¿Por qué importa?

Pues importa porque esto te dice cómo la está pasando la gente. No es solo un apagón, es que no puedes ni dormir tranquilo. La gente está hasta el moño y más de uno piensa que esto le da ganas de coger pa' otro lao'.

Esto afecta todo: la casa, el transporte, la comida que se daña y hasta los servicios básicos. Cuando se va la luz así, la vida normal se para en seco.

¿Qué dicen las partes?

Los que se ven ahí, la gente de a pie, dicen que esto está muy duro y que quieren una solución ya. Algunos hasta comentan que el deseo de irse de la isla les da más fuerte.

Las autoridades dicen que los problemas son por cosas de afuera y por el deterioro de las plantas eléctricas, que si el combustible y las averías. Los que critican al gobierno, dicen que es pura falta de manejo y de invertirle a las cosas por años.

¿Qué viene ahora?

Bueno, nadie sabe cuándo volverá la luz como debe ser. La cosa está en el aire, y lo que hay que ver es si van a arreglar el sistema eléctrico de verdad o si esto va pa' largo.

Lo cierto es que hay que seguir de cerca qué pasa con la energía, porque sin luz, en este calor, la vida se pone cuesta arriba pa' cualquiera.