¿Y tú supiste? Cubanos en Barcelona arman bochinche por la libertad y contra el régimen

Cubanos en Barcelona protestaron frente al consulado de la isla, exigiendo libertad y mostrando solidaridad con las protestas internas contra el régimen.

¡Oye esto pa’ que veas!

Un gentío de cubanos se armó de valor y se fue pa' Barcelona, directo al consulado de Cuba. ¿Qué querían? ¡Libertad! Y mostrarle al mundo que no se olvidan de los que están sufriendo en la isla, con apagones que no acaban y la comida por las nubes.

La cosa se puso buena el domingo, con banderas y carteles que gritaban “¡Viva Cuba libre!” y “Abajo la dictadura”. ¡Un bochinche bien montado para que se oiga la voz del pueblo!

¿Dónde fue el jolgorio? ¿Y cuándo?

El punto caliente fue en el Paseo de Gracia con la calle Diputación, en mero corazón de Barcelona. Imagínate el gentío, con el solazo de marzo, pero la gente con el alma encendida.

El ambiente estaba que ardía, con consignas que retumbaban y hasta el periodista Renay Chinea documentando todo el cuento. Decía que ese lugar tenía un aire de historia, como si los patriotas de antes estuvieran mirando.

¿Y a quién le cae el Sayón? ¿Por qué importa esta movida?

Esto no es un jueguito, hermano. La gente está pidiendo que se acabe el régimen, que se respete a los cubanos. Le cae a todo el que quiere vivir con dignidad, sin que le corten la luz a cada rato o le falte hasta el pan.

Es un grito pa' que cambie la cosa, pa' que la gente en Cuba no tenga que pasar por lo mismo que han contado los que vinieron. ¡Se trata de que la vida de uno valga algo!

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Bueno, en la protesta, el opositor Osiris Puerto Terry soltó su verdad. Contó cómo lo reprimieron en el 2021, ¡con cicatrices y todo! Dijo que no se puede callar ante la muerte de un chamaquito en Morón.

Por otro lado, la convocatoria se hizo por redes y revistas independientes, pidiendo cacerolas y banderas. Los que están allá dentro, en Cuba, no pueden hacer mucho ruido por miedo, pero la diáspora sí se hace sentir.

¿Y ahora qué se espera? ¿Qué viene en el plato?

Lo que se ve es que la gente no se cansa de pedir libertad. Estas protestas en España, como la de Madrid y Murcia, demuestran que la preocupación es grande.

Hay que seguir de cerca qué pasa en la isla, si estas voces que vienen de afuera animan a más gente a salir a la calle. El futuro dirá si este bochinche se convierte en un cambio real. ¡La cosa está en el aire!

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