¿Cadena perpetua o silla eléctrica? Cubano espera veredicto por masacre familiar
Un jurado en Florida evalúa si un cubano culpable de asesinar a su esposa e hijas debe recibir cadena perpetua o pena de muerte tras 14 años del crimen.
¡Oye esto pa' que veas!
Aquí te traigo el último bochinche que se está cocinando en Florida, donde un cubano, Alberto Sierra, está en el candelero 14 años después de un crimen que heló la sangre. Este hombre ya cantó culpable de los asesinatos de su esposa y sus dos niñas pequeñas, pero ahora un jurado tiene que decidir si lo mandan pa' la cárcel de por vida o si le aplican la silla eléctrica.
¡Sí, como lo oyes! El cuento no ha terminado, y la cosa se pone seria porque hay que ver qué pasa con este caso que tiene a todos con el Jesús en la boca.
¿Dónde y cuándo pasó el desastre?
Todo este drama ocurrió en Florida allá por 2012, cuando Sierra tenía 28 años. El jurado, compuesto por 12 personas, está metido de lleno escuchando las pruebas y los argumentos sobre cómo acabaron con la vida de Gladys Machado y sus hijitas, Julia, de 6 años, y Daniella, de apenas 3. Imagínate el cuadro, un vecino fue el que se topó con los cuerpos, metidos en un armario de la habitación principal, ¡y ya estaban que daban pena de lo descompuestos que estaban!
La Fiscalía pintó un cuadro espantoso, hablando de violencia, humillación y hasta de cómo Julia pudo haber visto a su mamá antes de que le dieran el golpe final. Daniella, según contaron, estaba dormida cuando la atacaron. ¡Qué dolor de cabeza!
¿Y esto por qué importa?
Bueno, esto importa porque es la vida, ¿entiendes? Es el tema de la justicia, de hasta dónde puede llegar la crueldad humana. La gente está hablando de esto porque demuestra hasta dónde puede llegar la desesperación o la maldad de una persona, y cómo el sistema legal intenta ponerle un freno. Además, toca el tema de la pena de muerte, algo que siempre levanta polvareda en Estados Unidos.
Para las familias, claro, es un golpe que no se va. Y para la sociedad, es un recordatorio de que estas cosas pasan y hay que enfrentarlas.
¿Qué dicen las partes?
La Fiscalía, ¡uff!, quiere la pena de muerte. La fiscal Abbe Rifkin se puso seria y hasta mostró una bolsa que, dicen, usaron para asfixiar a las víctimas. Argumentan que los crímenes fueron especialmente crueles y que Sierra actuó con saña.
Por otro lado, la defensa, con la abogada Joyce Brenner al frente, pide que le den cadena perpetua. Ellos no niegan que el tipo cometió los crímenes, pero quieren que se mire la historia personal de Sierra. Dicen que de chamaquito tuvo un accidente fuerte, se dio un golpe en la cabeza y eso pudo afectarle el coco, el lóbulo frontal, y que por eso actuó como actuó. ¡Unos dicen blanco y otros negro!
¿Y ahora qué?
Ahora, el jurado se pone a pensar y a escuchar más testimonios antes de dar su recomendación. Pero ojo, la decisión final sobre si Sierra se va a la silla eléctrica o se pudre en la cárcel, esa la tiene el juez, siguiendo las leyes de Florida. Hay que esperar a ver qué dictaminan, porque esto todavía tiene tela por donde cortar.