¡Bala y llanto en Hialeah! Cubano baleado de espalda mientras iba al trabajo
Un cubano, Dick Coutin Estrada, fue asesinado a tiros por la espalda mientras se dirigía a trabajar en Hialeah, Florida. Un sospechoso fue arrestado.
¡Qué pasó en Hialeah!
Oye esto pa’ que veas la cosa mala que pasó. Un hombre cubano, padre de familia, Dick Coutin Estrada, de unos 50 años, apareció baleado por la espalda en Hialeah, Florida. El pobre hombre solo iba a su trabajo de soldador, con la esperanza de darle una vida mejor a su familia, y le quitaron la vida de esa manera tan cobarde.
La noticia ha caído como un balde de agua fría, dejando a todos con la boca abierta y el corazón en un puño. Nadie se explica por qué le hicieron esto a un hombre trabajador que llegó de Cuba buscando un futuro.
¿Dónde y cuándo fue esta tragedia?
Imagínate la escena: eran como las 6:18 de la mañana, el sol apenas asomando, y todo pasaba frente a un edificio de apartamentos en la cuadra 1900 de West 56th Street, bien cerquita de la Palmetto Expressway en Hialeah. Un lugar que uno piensa que es tranquilo, y de momento, ¡zas! Diez tiros seguiditos, un estruendo que sacó a la gente de la cama. Un vecino dijo que sonaba como a rifle, ¡qué miedo!
¿Y esto a quién le cae encima?
Pues le cae encima a la familia de Dick, que lo describen como un padre dedicado que cruzó el charco bajo el parole humanitario para salir adelante. Ahora, ¿qué cambia en sus vidas? Todo. La esperanza se convirtió en dolor y la incertidumbre de qué pasará ahora con su esposa e hijos. Y en Hialeah, una comunidad que se creía segura, ahora queda la sombra del miedo y la pregunta de por qué tanta violencia.
¿Qué dicen las partes?
La policía, que llegó como un rayo, identificó al supuesto culpable, un tal Dairon Rosas Delgado, de 37 años. Lo arrestaron horas después manejando por Hialeah y le metieron el cargo de asesinato en segundo grado con arma de fuego. Por otro lado, la familia de Dick solo pide justicia y lamenta la pérdida de un buen hombre. Los vecinos están impactados, unos hablaron del pánico y el despliegue policial que se armó.
¿Y ahora qué?
Bueno, la policía sigue en el rollo, intentando entender por qué le cayeron a tiros a este cubano. ¿Fue un ajuste de cuentas? ¿Un lío de faldas? ¿O simplemente la mala suerte de cruzarse con un desalmado? El motivo exacto aún está en el aire, y lo que está claro es que la comunidad espera respuestas y que caiga todo el peso de la ley sobre el responsable.