¿Y esta cubana que votaba por Trump ahora es demócrata? ¡La gente cambia, mi socio!

Cubana republicana, ex votante de Trump, cambia al partido demócrata por motivos familiares y de justicia social, sorprendiendo en redes.

Qué pasó

Oye, que una cubana afiliada al Partido Republicano y que le daba duro a Donald Trump en las urnas, ¡dio un giro de 180 grados! La muchacha, Lisbeth Arzola Fadragas, salió de votar y se grabó un video pa' que el mundo supiera. Dijo clarito: "Hoy voté demócrata. Casi no me lo creo". ¡Imagínate el bochinche que armó eso en Facebook!

La grabación corrió como pólvora, con casi 350,000 reproducciones en un santiamén. La gente, ¡no salía de su asombro! Una republicana de pura cepa, de las que apoyaron a Trump, diciendo que ahora votaba por el otro lado. ¡Un escándalo sabroso, de los que nos gustan aquí en Nipinga!

Dónde y cuándo

Esto pasó justo antes de las elecciones legislativas de medio mandato, el 3 de noviembre. Lisbeth se grabó saliendo de las urnas, con la papeleta en la mano, ¡pa' que no quedaran dudas! El video se hizo viral en la comunidad cubana de redes sociales, justo en el momento clave de la campaña.

Ella llegó a Estados Unidos hace 11 años, cruzando la frontera, así que sabe lo que es empezar de cero. La tensión estaba en el aire, como siempre antes de unas elecciones así, pero el testimonio de Lisbeth le puso un sabor diferente, un drama personal que conectó con muchos.

Por qué importa

Pues mira, esto importa porque la gente está esperando algo más. Lisbeth no cambió de partido por gusto, sino por la familia, por sus clientes, por los que no tienen un estatus legal y trabajan con miedo. Ella cree que todo inmigrante que hace las cosas bien merece una oportunidad, ¡sin importar de dónde venga!

Comparó el no aceptar puntos de vista diferentes con el comunismo o una dictadura. Para ella, votar demócrata no es traicionar su anticomunismo, sino reconocer que las cosas no se están haciendo bien en otros lados. ¡Le duele a uno en el alma cuando las cosas se ponen así de difíciles!

Qué dicen las partes

Lisbeth, que es la que está hablando, dice que votó por su familia, por sus clientes y por los que han sido violentados o trabajan con miedo. Defiende que todo inmigrante que hace las cosas bien merece una oportunidad, sea de donde sea. Ella misma llegó hace 11 años cruzando la frontera.

Además, en su escrito amplió las razones, incluyendo a los enfermos sin seguro médico. Y para que quede claro, dijo que votar demócrata no significa estar a favor del comunismo, sino en contra de las cosas que se hacen mal. Se siente en paz con su decisión, aunque espera que las cosas cambien pronto.

Qué viene ahora

Bueno, ahora toca ver qué pasa en las urnas y después. Lisbeth espera que las cosas mejoren en un mes, pero si no, dice que está tranquila consigo misma. Su testimonio se suma a otros cubanos que no están contentos con el Partido Republicano, como un empresario de Miami que se arrepiente de haber votado por Trump o un cubano deportado que pide castigar al presidente.

El dilema del voto cubano en Miami está que arde por las redadas del ICE, las deportaciones y el problema del documento I-220A, que tiene a muchísimos cubanos sin poder regularizar su situación. Hay que seguir de cerca cómo termina todo este cuento.