¿Te robaron el alma y la cuenta? ¡36 mil pesos evaporados en dos toques!

Una mujer en La Habana perdió 36.000 pesos cubanos en dos transferencias fallidas, sumando un total de 54.000 pesos perdidos, incluyendo efectivo.

¡Oye esto pa’ que veas…!

Mira qué cosa más triste y a la vez increíble. Una señora en La Habana se quedó sin un peso, ¡y sin dos, sino con 36.000 menos en la cuenta! Parece que fue después de darse un susto en una casa del terror, que compró tres pulóveres, y ¡zas! el dinero se esfumó.

La mujer, que se llama Mairie Pando, contó en Facebook que quería pagar los pulóveres, que costaban 18.000 pesos en total, con una transferencia. Escaneó el código QR y le salió un error. Como si nada, lo intentó de nuevo, y ¡otra vez error! Al final, tuvo que pagar en efectivo, pero lo peor vino después.

¿Dónde fue la broma y cuándo pasó?

Esto pasó en La Habana. La señora fue a una casa del terror, de esas que te dan un susto. La cosa fue el martes 18 de agosto de 2026. Imagínate el calor, la gente, el ruido, y uno intentando pagar una ropa que le gustó, pero la tecnología le jugó una mala pasada.

¿Y por qué esto nos importa?

Pues mira, esto no es cualquier cosita. Son 36.000 pesos, ¡que en Cuba es un dineral! Esto le pasa a uno y se queda temblando. La gente anda con cuidado con las transferencias, y esto no ayuda. Si a ti te pasa algo así, ¿a quién le reclamas? La preocupación es grande.

Además, la gente quiere pagar con el teléfono, con la tarjeta, pero si las cosas salen mal así, pues da miedo. Hay que tener cuidado con cada peso, porque no es fácil ganárselo y mucho menos recuperarlo si se pierde.

¿Qué dicen los envueltos en el lío?

Bueno, la señora contó su historia en Facebook, que es como el periódico de los cubanos. Dijo que el negocio le vendió los pulóveres, pero no se sabe si ellos vieron el dinero electrónico o solo el efectivo. El banco, ¡ni hablar! Aún no se sabe si están investigando o si le van a devolver su dinero.

Lo cierto es que los bancos en Cuba, como BANDEC, ya han dicho que si una transferencia falla, hay que mirar bien la cuenta antes de volver a intentar. A veces son problemas de internet, otras de los límites de la tarjeta, o simplemente el sistema se tarda en responder.

¿Y ahora qué? ¿Qué futuro le espera al bolsillo?

La señora está preocupada, y con razón. No sabe cómo va a recuperar ese dinero. El sitio donde compró está lejos de su casa. Lo que queda claro es que hay que tener ojo avizor con los pagos electrónicos. Revisar el saldo, mirar bien las operaciones, y si algo falla, ¡parar y pensar antes de seguir intentando o pagar en efectivo!

Hay que estar pilas, porque estos cuentos de dinero que se va y no se sabe a dónde, dan mucha piedra.