¿Y tú sabías esto? Cubana se le planta al Parlamento de Canadá pa' pedirle cuentas al Gobierno
Una cubana interpeló al Parlamento de Canadá, acusándolo de ser "habilitador de la dictadura" y pidiendo que revisen su apoyo al gobierno de la isla.
Qué pasó
Mira tú, que una cubana se fue pa'l Parlamento de Canadá y les dijo las verdades del barquero. La cosa fue que Kirenia Carbonell, que es de Holguín y está en la Coalición Cubano-Canadiense, les habló claro en unas audiencias sobre la crisis humanitaria y la represión en Cuba.
A la buena de Dios, la señora les soltó que Canadá estaba "habilitando la dictadura" y les pidió que se pusieran serios con la ayuda que le dan al Gobierno cubano. Dijo que cualquier apoyo, directo o indirecto, le da más fuerza a los que, según ella, no dejan que la gente viva tranquila ni tenga libertades.
Dónde y cuándo
Esto se armó en el Parlamento de Canadá, en unas audiencias que estaban centradas en la grave situación de Cuba. El momento fue cuando Kirenia Carbonell dio su testimonio. El ambiente, imagínate, con cubanos de allá y activistas contando lo que pasan.
Se habló de presos, de que no se puede hablar libremente y de cómo la gente la pasa fatal por la economía. Se sentía la tensión de los que denuncian y la esperanza de que alguien les escuche de verdad.
Por qué importa
Esto es importante porque la gente de a pie en Cuba la está pasando fatal, sin comida, sin medicinas, sin poder decir lo que piensa. Y que una cubana vaya hasta allá y le pida cuentas al gobierno canadiense es porque la cosa está bien mal.
Lo que ella dice es que el mundo tiene que ver que apoyar al gobierno de Cuba así como está es como darle cuerda a los que reprimen y no dejan que las cosas mejoren. Es un llamado a que miren bien a quién ayudan.
Qué dicen las partes
Bueno, Kirenia Carbonell, representando a muchos cubanos, dijo que Canadá no debe seguir apoyando sin condiciones. Dijo que cualquier ayuda debe ser para que respeten los derechos humanos y mejoren las cosas de verdad en la isla.
También se habló de que la crisis económica ha obligado a muchísima gente a irse de Cuba, y que el descontento es grande. Los que estuvieron allí insistieron en que la gente común, la más sufrida, necesita que el mundo le preste atención.
Qué viene ahora
Pues ahora hay que ver qué hace Canadá. Si van a cambiar su política y a pedirle al gobierno cubano que se ponga las pilas con los derechos humanos. La cosa está en el aire.
Esta denuncia pone el dedo en la llaga sobre qué papel juega la comunidad internacional y qué responsabilidad tienen los gobiernos como el canadiense en defender las libertades fundamentales de los cubanos. Es un tema que da pa' rato.