¿Aritas o gusanos? Tres presas políticas cubanas al borde del abismo por huelga de hambre y sed
Cubalex warns of deteriorating health for three political prisoners in Cuba on hunger and thirst strikes due to alleged abuses and rights violations.
¡Oye esto pa' que veas!
La cosa se está poniendo fea en las prisiones de Cuba, mi gente. La organización Cubalex ha lanzado una alerta con el agua al cuello, porque tres mujeres, que están presas por sus ideas, ¡se están dejando morir!
Yaquelín García Jaén, Yunaykis Linares Rodríguez y Wendoline Campuzano están en huelga de hambre y sed. Dicen que las autoridades las tienen hartas con abusos y que no les respetan nada. Y lo peor, es que su salud se está yendo cuesta abajo como un coco rodando por una loma.
¿Dónde y cuándo está pasando este drama?
El caso más bravo es el de Yaquelín García Jaén, encerrada en El Talaje, Granma. Ella empezó a no comer ni beber desde el 23 de mayo, porque no la dejan ver ni hablar con su familia. La pobre está deshidratándose y sus funciones vitales están en jaque.
Luego está Yunaykis Linares Rodríguez, que participó en las protestas del 11 de julio y estaba con libertad condicional. La arrestaron de nuevo el 2 de junio en Santa Amalia, La Habana, por protestar por los apagones. Ahora está en El Capri, sin comer ni beber, denunciando golpes y que no le dan ni agua. ¡Imagínate!
Y la tercera es Wendoline Campuzano, que se declaró en huelga de hambre y sed después de que la condenaran a dos años de cárcel. Está en El Guatao, La Habana. Su papá, que es periodista y está fuera, dice que esto es una venganza por su libro y sus críticas al gobierno.
¿Y a quién le cae arriba todo esto?
Pues a la gente que se atreve a alzar la voz en Cuba. Estas mujeres están pagando un precio altísimo por decir lo que piensan o por reclamar sus derechos. Lo que está pasando con ellas es un aviso de que en la isla no se puede protestar sin sufrir las consecuencias.
La cosa cambia para ellas, para sus familias y para cualquiera que piense diferente. Es un golpe directo a la libertad de expresión y al derecho a reclamar.
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Cubalex está pidiendo a gritos que les den información sobre la salud y la situación legal de estas mujeres. Quieren que paren los supuestos malos tratos y represalias. Los familiares y defensores están denunciando todo esto.
Hasta ahora, las autoridades no han dado explicaciones oficiales claras sobre estas medidas ni sobre el estado de las presas. Pero las organizaciones de derechos humanos están encima del caso, exigiendo respuestas.
¿Y ahora qué se espera?
Pues, la preocupación es grande. Se espera que Cubalex y los familiares sigan presionando para obtener información y que las autoridades tomen cartas en el asunto. Lo que está en el aire es si estas mujeres recibirán la atención médica que necesitan y si sus protestas serán escuchadas.
Hay que seguir de cerca si la presión internacional o el clamor popular logran algún cambio. La verdad es que la situación es delicada y el tiempo corre en contra de estas valientes mujeres.