¿Y tú qué? Cubadebate se queja de Puerto Rico pero se traga la crisis cubana

Cubadebate critica la crisis de agua en Puerto Rico, pero ignora la profunda escasez y apagones que sufren los cubanos, evidenciando el doble rasero de la propaganda oficial.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! El portal oficialista Cubadebate, ese que habla por la boca del régimen, se puso a reproducir un artículo del diario español El País. ¿De qué hablaba? De la crisis de agua que tiene a los puertorriqueños sin el vital líquido por más de 100 días en algunas zonas. ¡Un escándalo! Pero, ¿sabes qué es lo más curioso? Que mientras se daban el lujo de contar los problemas de los vecinos, se olvidaron por completo de que en la propia Cuba la gente lleva años ahogándose en la sequía y sufriendo apagones peores.

En Puerto Rico, la gente tiene que comprar agua, racionarla, darle vueltas para conseguirla. Y sí, eso es grave. Pero en Cuba, ¡eso es el pan de cada día! Ni una línea sobre eso. ¡Zafarrancho de combate con lo de afuera, y silencio sepulcral con lo de adentro!

Dónde y cuándo

Todo este bochinche mediático ocurrió el lunes 3 de agosto de 2026, según la fecha del artículo original. El artículo de El País, que Cubadebate se encargó de dar a conocer, se centra en la capital de Puerto Rico, San Juan, donde los residentes han pasado, ¡imagínate!, 118 días enteros sin servicio de agua este año. ¡Casi cuatro meses sin poder abrir un grifo con confianza! Y todo esto, además de los famosos apagones, que tampoco se quedan atrás.

Mientras tanto, en Cuba, la falta de agua y electricidad no es cosa de un barrio o una avería puntual. Es algo que se siente por toda la Isla, ¡y desde hace años! El ambiente es de pura incertidumbre, entre el calor que no te deja respirar y la oscuridad que te apaga el día.

Por qué importa

Esto importa porque te muestra la jugada del régimen. Se pegan a la noticia de otro lugar para tapar sus propios desastres. Es como el que grita para que no lo escuches cuando le estás robando la cartera. Denuncian lo que pasa en Puerto Rico, pero guardan silencio cómplice sobre la crisis que ellos mismos han creado y que tiene a millones de cubanos en la cuerda floja.

La diferencia entre un problema localizado y una crisis generalizada es abismal. Mientras en Puerto Rico buscan soluciones para una infraestructura que falla, en Cuba el problema es estructural, es la falta de todo: de combustible, de mantenimiento, de gestión. Y lo peor es que la prensa oficialista, en lugar de cuestionar la gestión interna, prefiere culpar a un embargo que ya nadie se cree del todo para justificar el desastre.

Qué dicen las partes

Por un lado, tenemos la voz de El País, que recogió los testimonios de los residentes de San Juan, afectados por la falta de agua. Hablan de gastos extra, de almacenar agua, de la desesperación. Y Cubadebate, al reproducirlo, le da voz a esa queja, presentándola como una noticia importante.

Pero por el otro lado, está el silencio oficialista sobre la realidad cubana. Las autoridades cubanas rara vez admiten la magnitud de la crisis de agua y electricidad, y cuando lo hacen, suelen atribuirla a factores externos, como el famoso embargo. La prensa estatal evita señalar responsabilidades políticas por el deterioro de los servicios básicos, culpando siempre a factores externos en lugar de a su propia gestión ineficiente.

Qué viene ahora

Pues mira, lo que se ve venir es que esta estrategia de Cubadebate y otros medios afines seguirá intentando despistar. Van a seguir reproduciendo noticias de afuera para que la gente se distraiga, mientras la crisis de verdad, la de aquí, la que se vive a diario con apagones que duran horas y agua que no llega, se hace cada vez más insostenible.

La realidad en Cuba es terca. Los cubanos saben lo que es pasar trabajo, lo que es no tener luz, lo que es luchar por un vaso de agua. Y por mucho que publiquen artículos sobre otros, la verdad es que la gente vive y sufre el día a día. Habrá que seguir de cerca cómo manejan esta contradicción, porque la paciencia tiene un límite, y la realidad, al final, siempre se impone.