¡Sancocho laboral en Cuba! Los mandan pa' la basura por crisis energética
Cuba reubica trabajadores afectados por crisis energética a recoger basura y producir alimentos, manteniendo su salario base por un mes.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la cosa está que arde por Cuba. Con la crisis energética dándole candela, un montón de gente que se quedó sin bregar porque los centros pararon, ahora los mandan pa' la calle... ¡pero a recoger basura y a sembrar comida! El gobierno dice que hay que mover a esta gente pa' que no se queden de brazos cruzados.
La movida es que si tu trabajo se paró por los apagones o por falta de gasolina, te buscan otro puesto. No es que te dejen en la loma del perejil, ¡no señor!
¿Dónde y cuándo se arma este bochinche?
Esto está pasando en toda Cuba, en todos los rincones donde la producción se ve afectada. El ministro Jesús Otamendiz Campos lo soltó en el programa ese oficial, Mesa Redonda. Dijo que la prioridad es que nadie se quede sin hacer nada. El problema es que la basura se está acumulando en las calles y hay que meterle mano a la producción de alimentos porque la cosa está difícil.
Imagínate el panorama: calles llenas de desechos y la gente con hambre. Por eso, los mandan pa' los organopónicos, pa' los servicios comunales, a donde sea que haga falta un par de manos.
¿Y esto a quién le cae arriba? ¿Por qué importa?
Bueno, esto le cae encima a miles de trabajadores estatales que venían haciendo su vida normal y ahora tienen que cambiar de aires. Lo que importa es que el sueldo no se les va a ir de golpe. El primer mes, se les paga el 100% del salario básico. ¡Ojo! Si después no se apuntan en las nuevas chambas, se les baja al 60%.
Además, esto demuestra lo fuerte que pega la crisis en el día a día. Si no hay combustible, no hay producción, y si no hay producción, hay que rebuscarse con lo que sea. La economía anda patas arriba, la inflación por las nubes, y la gente necesita su dinerito.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, el gobierno, a través del Ministerio de Trabajo, dice que es una medida necesaria para mantener la economía a flote y los servicios básicos funcionando. Están tratando de poner orden en el caos.
Por otro lado, están los trabajadores. Unos se adaptarán rápido, otros quizás no tanto. Pero la cosa es clara: o te mueves o te quedas cobrando menos. La gente de la calle, los que ven la basura acumulada y las tiendas vacías, pues... están pendientes a ver si esto funciona o si es otro cuento.
¿Y ahora qué viene?
Pues lo que viene es seguir de cerca cómo se desarrolla esta reubicación. Las direcciones municipales de trabajo están al pie del cañón, viendo cómo se mueven las cosas. La idea es que, si mejora la cosa energética o económica, se pueda ajustar el plan.
Habrá que ver si esta medida es un parche temporal o si se convierte en la nueva normalidad para muchos. Lo cierto es que la isla sigue buscando la forma de capear el temporal, y por ahora, la recogida de basura y la siembra son el refugio para muchos.