¿Y ahora qué? Eurocámara pide sancochar a Díaz-Canel y Cuba le dice: ¡A otro perro con ese hueso!

Cuba rechazó rotundamente una resolución del Parlamento Europeo que pedía sanciones contra el presidente Díaz-Canel, tachándola de injerencista y de "doble rasero".

Qué pasó

Oye, que el Parlamento Europeo se le fue la mano y aprobó una resolución pidiendo meterle mano a nuestro presidente Miguel Díaz-Canel y otros funcionarios con sanciones. ¡Imagínate! Pues la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba salió rapidísimo a decir que eso es puro cuento y que allá no se metan, que eso es cosa de cubanos. ¡Nadie va a venir a decirnos cómo vivir!

La cosa es que en Bruselas, con esos trajes y corbatas, se les ocurrió que había que castigar a gente de aquí. Pero desde La Habana les contestaron con altura, diciendo que esa gente de Europa no tiene moral para venir a juzgar a nadie, que miren pa' su casa primero antes de señalar.

Dónde y cuándo

Esto se armó el 17 de junio, cuando el Parlamento Europeo soltó la piedra. La respuesta de Cuba, a través de la Asamblea Nacional, salió casi al toque, porque aquí no se duerme en los laureles cuando se trata de defender la soberanía. El tira y afloja se da entre La Habana y Bruselas, que son las capitales de este bochinche.

Se siente la tensión en el aire, como cuando calienta el sol y se espera el aguacero. Es un cruce de palabras que se oye hasta en el último rincón, y uno se pregunta: ¿hasta dónde va a llegar esto?

Por qué importa

Pues mira, esto importa porque a nadie le gusta que le vengan a decir qué hacer en su propia casa. Cuba está defendiendo su derecho a ser libre y a que los cubanos decidan su destino sin que nadie desde afuera meta la cuchara. Es una cuestión de respeto y de dignidad pa'l pueblo.

Además, esto pone en relieve las diferencias que hay entre Cuba y la Unión Europea. Aunque tienen un acuerdo de diálogo, siempre hay un tema que salta y pone las cosas difíciles. Son las cosas que marcan la política y cómo nos ven en el mundo.

Qué dicen las partes

Por un lado, el Parlamento Europeo anda diciendo que hay que sancionar a Díaz-Canel y a otros por supuestas violaciones de derechos humanos y libertades. Ellos creen que tienen la autoridad pa' dictar sentencia.

Por el otro, la Asamblea Nacional de Cuba dice que eso es una injerencia, un doble rasero y que la Eurocámara no tiene ni voz ni voto pa' opinar. Defienden que Cuba tiene el derecho de autogobernarse sin presiones y que no van a permitir campañas pa' desacreditar al gobierno.

Qué viene ahora

Bueno, ahora lo que queda es ver cómo sigue esta novela. Cuba ya dejó clara su posición, firme y sin retroceso. Veremos si en Europa atienden la respuesta o si siguen con su mismo guion.

Lo que sí es seguro es que la cosa no va a quedar así nomás. Habrá que estar pendientes de los próximos capítulos, porque las relaciones entre Cuba y la UE siguen con sus altibajos. El mundo está complicado, y estas peleas diplomáticas no ayudan mucho, pero aquí seguimos, firmes.