¡Madre mía! En Cuba te meten preso por pedir agua y luz

Cuba alcanza récord de 1.339 presos políticos; reclamar servicios básicos como agua y luz ahora puede llevarte a la cárcel. Represión aumenta.

¡Qué bochinche se ha formado!

Mira, que te cuento algo que te va a dejar con la boca abierta. Cuba cerró agosto con la friolera de 1.339 presos políticos. ¡Sí, 1.339! Y lo más loco es que esta es la cifra más alta que se ha visto en décadas. La gente de Prisoners Defenders, que son los que andan contando estas cosas, no paran de registrar nuevos casos. En agosto se sumaron 19 y se fueron 7, así que la cuenta neta subió 12. ¡Un relajo!

Y la cosa no para, porque en un año, de septiembre de 2025 a agosto de 2026, ¡zas! Metieron 281 presos nuevos. Eso es más de 23 cada mes. ¿Y tú sabes por qué? Porque la gente se atreve a reclamar por cosas básicas, como que no les falte el agua o la luz, o porque denuncian que los maltratan las autoridades. ¡Hasta por salir a protestar te meten mano!

¿Y dónde y cuándo es este tinglado?

Esto está pasando ahora mismo en Cuba, con las cifras reportadas hasta finales de agosto de 2026. El escenario es la isla entera, donde cada vez es más peligroso levantar la voz por las necesidades del día a día. Imagínate, el calor aprieta, la gente necesita agua, necesita luz para poder vivir, pero si sales a pedirlo, te puedes encontrar con un uniforme al frente.

La cosa se pone más triste cuando ves casos como el de Doraikis Delgado González. A esta señora la detuvieron en julio por transmitir en vivo una protesta en Alamar, La Habana. ¿Por qué protestaban? ¡Por los apagones eternos! Ahora está esperando juicio, acusada de difamar instituciones. ¡Como si no pudiera uno quejarse!

¿Y a mí qué me importa este follón?

Pues mira, esto importa porque te dice cómo están las cosas por allá. Si por reclamar algo tan elemental como el agua para beber o la luz para la casa te pueden meter preso, pues apaga y vámonos. Esto afecta a todos, porque la gente vive con miedo y las familias sufren las consecuencias de ver a sus seres queridos encerrados por pedir lo básico.

Además, hay casos que te encogen el corazón, como el de Christian de Jesús Crespo Álvarez. ¡Un chiquillo de 16 años! Lo metieron preso por protestar contra los apagones. Y pa' colmo, ¡le dio hepatitis en la cárcel y ni lo atendieron bien! Esto no es solo un número, son vidas que se complican y se arruinan por las carencias y la represión.

¿Qué dicen los de arriba y los de abajo?

Bueno, los que están al mando, lo que parece que dicen es que hay que mantener el orden y que esas quejas son para dañar la imagen del país. Los que protestan, pues dicen que lo único que quieren es vivir dignamente, con agua y luz, sin que los amenacen ni los metan presos por ello.

Prisoners Defenders, que es la organización que ha sacado la cuenta, está alertando de todo esto. Dicen que entre los presos hay mujeres, menores de edad, gente enferma con patologías graves y hasta con problemas de salud mental que no reciben ayuda. Es un panorama bien oscuro.

¿Y ahora qué? ¿A dónde va esta película?

Lo que queda claro es que la situación de los derechos humanos en Cuba sigue siendo un tema candente. Si reclamar servicios básicos te lleva a prisión, pues es difícil pensar en un futuro de tranquilidad para la gente. Hay que estar pendientes de cómo evolucionan estos casos y si la presión internacional o interna puede cambiar algo.

Lo que sí es seguro es que la cifra de presos políticos sigue subiendo, y eso es una señal de que la represión está a la orden del día. La gente que se atreve a alzar la voz por sus necesidades básicas se enfrenta a consecuencias graves, y eso es algo que no podemos ignorar.