¿Y si los emigrados mandan en los negocios en Cuba? ¡A ver qué pasa!
Cuba evalúa permitir que cubanos en el exterior, incluidos cubanoamericanos, inviertan y posean mipymes en la isla para atraer liquidez y experiencia.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Parece que en Cuba se están pensando un revolú de esos que sacuden la mata. Están evaluando una reforma que podría dejar a los cubanos que están afuera, hasta los de Miami, ser dueños y manejar sus propios negocios privados, ¡allá en la Isla!
Imagínate, es como si al fin le abrieran la puerta grande a la gente que se fue, para que metan mano en la economía de su tierra. Esto suena a uno de los cambios más fuertes en mucho tiempo, y créeme, se está hablando alto y claro entre políticos y familias.
Dónde y cuándo
Esto anda en discusiones internas, pero las señales apuntan a que las autoridades cubanas ven esto como una tabla de salvación. La idea es que esta movida atraiga billete fresco, know-how y experiencia de afuera, justo lo que necesitan pa' salir del atolladero económico y energético que tienen encima.
Lo curioso es que muchos negocios allá ya reciben su dinerito a escondidas de los familiares en el extranjero, sobre todo desde Estados Unidos. Con esta reforma, eso se legalizaría, ¡adiós al secretismo!
Por qué importa
Mira, el presidente Miguel Díaz-Canel ha dicho que la relación con los cubanos de afuera es clave. La cosa es que cada vez hay más cubanos regados por el mundo, y el gobierno quiere que participen más en la economía. Esto es importante porque la isla está sufriendo de apagones, falta de cosas básicas y se van los jóvenes y profesionales.
Hay quienes dicen que sin cambios de verdad, de esos que te dan seguridad jurídica y libertades, la inversión gringa no va a llegar. Pero otros ven esto como una chispa para empezar a reconstruir el país, si las leyes se ponen serias y el sistema, que a veces es lento, se pone las pilas.
Qué dicen las partes
Unos cuantos líderes cubanoamericanos, como el congresista Carlos Giménez, andan con el freno de mano puesto. Dicen que mientras no haya cambios políticos serios en Cuba, no van a soltar un centavo.
Por otro lado, hay analistas que insisten en que se necesitan garantías legales sólidas, quizás hasta cambios en la Constitución, para que los que inviertan se sientan seguros. Mientras tanto, la presión desde afuera para que la gente participe en la economía sigue, y lo que pase dependerá de cómo se armen las leyes.
Qué viene ahora
Lo que está claro es que hay un panorama moviéndose. Si esta reforma se aprueba, podría cambiar el juego para muchos negocios privados y para la economía cubana en general. Habrá que ver cómo se aterrizan las ideas en leyes concretas y si la burocracia cubana está lista para el corre-corre.
Hay que seguirle la pista a esto, porque podría ser el comienzo de algo grande o quedarse en pura palabrería. La pelota está en su cancha.