¿Y esto qué es? ¡Le abren la puerta a negocios hasta en las gasolineras, pero la prensa sigue con candado!
Cuba flexibiliza negocios privados, permitiendo participación en farmacias y energía. Sin embargo, el Estado mantiene control sobre prensa, salud y educación.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que sepas! El Gobierno de Cuba sacó un decreto nuevo, el 160/2026, que es como bajarle un chin a las restricciones para los que tienen negocio propio. Antes había como 125 cosas prohibidas y ahora son menos, 79. Es decir, les dan más chance a las mipymes y cooperativas.
Han abierto puertas para meterse en cosas como las farmacias, hasta hacer cosas con la energía del sol y el viento, y hasta en la minería y vender gasolina.
Dónde y cuándo
Esto se anunció con el Decreto 160/2026, a finales de julio de 2026. La cosa es que el Estado, que es el que manda, todavía se guarda bajo siete llaves los negocios de la prensa, la escuela y los hospitales.
Así que, aunque se pueda poner una gasolinera o ayudar a hacer medicinas, no esperes que te dejen abrir un periódico o un noticiero privado, ni una escuela privada que valga como oficial, ni atender a la gente en un hospital privado.
Por qué importa
Bueno, esto importa porque el cubano de a pie tiene más opciones pa' ganarse la vida y mover la economía. Ver que se puede montar un negocito en sitios que antes ni se soñaba, como vender combustible o dar servicios de salud privados (algunos), es un respiro.
Pero por otro lado, la gente se pregunta si es suficiente, porque lo que es informar, enseñar y curar de verdad, eso sigue siendo del Estado. Es como decir: "Puedes vender helado, pero no puedes decir lo que piensas ni enseñar a leer a los niños".
Qué dicen las partes
Por ahí anda un analista, Mag Jorge Castro, que dice que esto es como reconocer que las cosas que quitaron antes, como las farmacias privadas, no funcionaron bien.
Otros dicen que esta reforma es un paso, pero que todavía se queda corta. El Gobierno abre un poco la puerta, pero él mismo se queda con las llaves de lo que considera más importante.
Qué viene ahora
Lo que está claro es que el sector privado en Cuba tendrá más movimiento en ciertas áreas. Veremos si esto se traduce en más opciones reales para la gente o si se queda solo en un cambio de nombres.
Lo que sí parece que no va a cambiar pronto es el control del Estado sobre lo que lees, lo que aprendes y cómo te atienden cuando te enfermas. Habrá que seguir de cerca cómo se aplica todo esto.