¿Se apaga la tinta en Cuba? Adiós a los periódicos provinciales y hola a Granma/Juventud Rebelde de bolsillo

Cuba reduces print media drastically. Granma and Juventud Rebelde go weekly, provincial papers vanish due to resource crisis, impacting information access for many.

¡Oye esto pa' que veas la que se está armando en Cuba con los periódicos! El Gobierno tiró la casa por la ventana, pero pa' reducir. A partir del 2 de marzo de 2026, se acabó el papelito todos los días para Granma y Juventud Rebelde. Ahora, esos gigantes solo van a salir una vez a la semana, ¡y con solo ocho paginitas! Como si fuera poco, los periódicos de cada provincia, esos que nos contaban la cosa del barrio, ¡desaparecen por completo!

El semanario Trabajadores sigue al pie del cañón, pero el resto del país se queda con un vacío informativo que no se ve todos los días.

¿Qué pasó exactamente?

Pues mira, las autoridades dicen que la culpa es del bloqueo gringo, que el Presidente Trump se puso bravo y cortó el gas, el papel, ¡todo! Pero entre dientes, la gente sabe que por ahí vienen los tiros, pero también hay problemas en la casa: la maquinaria vieja, que si no hay gestión, que si las deudas se acumularon por años.

La cosa es que los medios impresos están sufriendo como nunca.

¿Dónde y cuándo se armó este lío?

La noticia la dieron las autoridades cubanas hace poco, para que corriera la voz del cambio a partir del 2 de marzo de 2026. Todo esto pasa en La Habana, la capital, pero el golpe es para toda la isla.

Se siente el ambiente de crisis, el silencio que dejan los rotativos que ya no vendrán.

¿Por qué importa este bochinche?

Esto le cae encima a un montón de gente, sobre todo a los mayores y a los que no se llevan mucho con los teléfonos inteligentes. Para ellos, el periódico de papel era la ventana al mundo, la forma de saber qué pasaba en su pueblo. ¡Ahora se pueden quedar más aislados que un coco en el mar!

El cambio digital que prometen es bueno, pero ¿y el que no tiene datos o el internet le va lento? La brecha se hace más grande.

¿Qué dicen las partes?

El Gobierno, como siempre, lo pinta como algo necesario por las presiones externas y la crisis. Los observadores y la gente en la calle ven que también es un reflejo de años de problemas internos en la gestión de los medios. Unos dicen que es el bloqueo, otros que es la falta de administración.

La verdad es que hay de todo un poco.

¿Qué viene ahora?

Pues lo que se ve es que la cosa se pone más digital, que el Gobierno va a meterle datos gratis pa' que uno navegue. Pero lo que está claro es que el papel se está acabando y hay que ver cómo la gente, sobre todo la que está más desconectada, va a enterarse de todo.

Habrá que seguir de cerca cómo se mueve la información de ahora en adelante.

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