¿Qué se trae Cuba entre manos? El doble juego de La Habana con Washington
Cuba mantiene un discurso de confrontación pública con EE.UU. mientras busca diálogo a través de reuniones discretas con legisladores, en medio de una profunda crisis económica.
Qué pasó
Cuba anda con un doble juego que tiene a todos preguntándose qué se trae entre manos. Por un lado, el gobierno cubano sale a la palestra pública a denunciar las sanciones de Estados Unidos y a echarles la culpa de la crisis económica que azota la isla. ¡Un relajo!
Pero aguas, que por el otro lado, cuando nadie está mirando mucho, las autoridades cubanas se sientan en reuniones discretas con congresistas de Estados Unidos. ¿La meta? Ver si pueden abrir algún canal para conversar y, quién sabe, quizás aliviar la presión.
Dónde y cuándo
Este jueguito lo pudimos ver hace poco. El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, se dio una visita de cinco días por la isla y, de pasadita, se reunió con dos congresistas demócratas: Pramila Jayapal y Jonathan Jackson. ¡Vaya con quién se junta el que quiere hablar!
El propio Rodríguez lo confirmó en su cuenta de X, esa red social donde todo se sabe al final. Dijo que la política de Estados Unidos era una “agresión multidimensional”, pero que Cuba estaba lista para un “diálogo serio y responsable”. ¡Mira tú qué cosa!
Los congresistas, por su parte, no se quedaron cortos y también se vieron con el presidente Miguel Díaz-Canel y otros altos mandos del gobierno. La cosa se puso seria, al parecer.
Por qué importa
Esta movida de La Habana no es nueva. Los que saben de estas vainas dicen que es una estrategia clásica: hablar duro y amenazar en público, pero por debajo buscar la forma de negociar o de que los dejen tranquilos un poco.
Y es que la situación en Cuba está que arde. La crisis económica se pone peor cada día, con apagones que no acaban por culpa del petróleo venezolano que no llega y las sanciones yanqui que aprietan más. La gente está pasando trabajo, y eso se siente en el ambiente.
Qué dicen las partes
Según lo que han dicho los congresistas, parece que hay señales de que ambos países podrían estar buscando un nuevo aire para dialogar. Han mencionado que Cuba ha hecho algunas reformitas económicas, que está más abierta a que los cubanos de afuera inviertan y que hasta han soltado a miles de presos con un indulto.
Pero ojo, que hay quienes critican y dicen que estas medidas son solo para lavar la cara ante el mundo y que en el fondo el sistema no cambia nada. Que este doble discurso es una estrategia bien pensada para sacar tajada sin moverle mucho el piso a su manera de gobernar.
Qué viene ahora
Lo que está claro es que Cuba está jugando un partido complicado. Veremos si este tira y afloja entre el discurso de confrontación y las reuniones discretas da frutos o si es solo más de lo mismo.
Habrá que seguir de cerca qué pasa con estas conversaciones y si realmente se abren nuevos caminos o si todo se queda en intenciones. La cosa está en el aire, y la gente de a pie es la que más sufre cuando las cosas no se resuelven.