¿Se apagó la luz? Cuba se ahoga en un apagón de 24 horas y la UNE no da pie con bola

Cuba sufre apagones continuos de 24 horas por déficit de generación eléctrica. La UNE reporta hasta 2.010 MW de afectación, con múltiples averías en centrales térmicas.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que la luz se fue y no quiere volver en Cuba. La Unión Eléctrica (UNE) anda diciendo que el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) lleva más de 24 horas con el cantazo, y la cosa sigue crítica. ¡Apagones pa' todos lados, las 24 horas del día!

Los números que tiran son de espanto: hasta 2.010 megavatios (MW) de déficit se reportaron anoche. Y hoy por la mañana, la cosa no pinta mejor: ¡1.553 MW menos de lo que se necesita! Si esto sigue así, prepárense porque los apagones no van a dar tregua, sobre todo cuando cae el sol y todo el mundo quiere prender algo.

¿Dónde y cuándo se está cayendo el mundo?

Pues mira, el problema es en toda Cuba. El informe dice que el déficit se sintió duro anoche y sigue pegando duro hoy. La generación solar está dando un respiro con sus parques, pero no es ni la sombra de lo que hace falta para suplir la demanda. Imagínate, la mitad del país se queda a oscuras en los momentos de más consumo.

Lo peor es que varias unidades de generación térmica se han puesto rebeldes. ¡Que si la Antonio Guiteras, que si la Lidio Ramón Pérez, que si la Antonio Maceo! Además, hay otras en mantenimiento, como la de Mariel, Renté y Nuevitas. Como si fuera poco, 354 MW están en el limbo por problemas técnicos. ¡Un desastre!

¿Y esto a quién le cae encima?

A todos nos cae encima. La falta de luz afecta hasta el aire que respiramos. Imagina el calor que hace y sin ventilador, o tener que cocinar a oscuras. Esto impacta la vida diaria, el trabajo, el estudio, todo. La gente está hablando de esto porque la incomodidad es grande y no se ve una solución a la vista.

Al final, este déficit energético pone en jaque la estabilidad del país. No es solo una cuestión de confort, es una necesidad básica que no se está cubriendo. La economía también sufre cuando las fábricas no pueden operar a su ritmo normal.

¿Qué dicen los que mandan y los que se quejan?

La UNE, que es la que pone la cara, dice que la situación es crítica y explica las averías y los mantenimientos. Son los que informan el déficit y pronostican cómo estará el panorama. Por otro lado, la gente, que es la que sufre el apagón, lo que dice es que esto no puede seguir así, que están hartos de vivir a oscuras y con el calor.

No hay muchas voces discordantes porque la realidad es la que es: no hay corriente. Unos hablan de números y averías (la UNE), otros hablan de la incomodidad y el malestar (la gente). El gobierno, a través de la UNE, reconoce el problema y expone las causas técnicas.

¿Y ahora qué? ¿Se va a arreglar esto?

Pues mira, la UNE espera que para el horario pico de hoy entre la Unidad 3 de la CTE Renté, que aportaría unos 45 MW. Un granito de arena, ¿verdad? Pero el déficit sigue siendo gigante, cerca de 2.000 MW. Así que, si las cosas no cambian de la noche a la mañana, los apagones van a seguir siendo la norma, sobre todo por la noche.

Hay que seguir de cerca cómo evolucionan las reparaciones en las centrales térmicas y si aparecen nuevas averías. La verdad es que el panorama es sombrío y la solución no parece estar a la vuelta de la esquina. ¡A ver si la luz se decide a volver pronto!

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