¿Se paró el guagua? La crisis del transporte en Cuba te deja a pie
Cuba enfrenta una crisis de transporte público por escasez de combustible. Reducen servicios, priorizan esenciales y buscan alternativas. La población sufre.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la cosa se puso seria con las guaguas y los trenes en Cuba. El transporte público está más pegado que nunca, y es por el bendito combustible, que no aparece ni pa'lante ni pa'trás. El Gobierno tuvo que meter el freno de mano y decir 'hasta aquí llegamos' con muchos servicios. ¡Imagínate, la gente no sabe cómo moverse!
Esto no es de ahora, la falta de piezas y los caminos rotos ya tenían a los ómnibus y ferrocarriles pa'lante y pa'trás, pero ahora con el combustible así, ¡la cosa se puso color de hormiga!
¿Dónde fue la candela y cuándo se prendió?
Esto está pasando ahora mismo, en marzo de 2026, por toda la isla. El ministro de Transporte, ese tal Eduardo Rodríguez Dávila, fue el que soltó la sopa. Dijo que las guaguas que van de provincia a provincia ahora salen una vez al día, ¡una miseria! Antes salían cuatro veces. Y los trenes, esos sí que se pusieron lentos, ahora salen cada ocho días, ¡ocho días, mi gente!
Pero tranquilos, que no todo está perdido. Los servicios que son pa' la vida, como llevar a los enfermos a diálisis o a los estudiantes a la escuela, esos siguen. Han hecho más de 1.700 viajes de guagua y 40.000 de tren para mover gente importante y estudiantes. Los médicos y enfermeros también tienen su transporte, aunque dicen que no es suficiente. Los ferries y los aviones nacionales también están con su ritmo más lento.
¿Y a quién le cae este bochinche?
A todo el mundo, mi socio. Al que tiene que ir a trabajar, al que tiene una cita médica, al que quiere visitar a la familia en otra provincia. Imagínate, si no hay cómo moverte, ¿qué haces? La vida se pone cuesta arriba cuando no puedes ni siquiera salir de tu barrio tranquilo. Las inversiones que estaban pensando hacer en caminos y terminales, ahora se quedaron en el aire, esperando a que mejore la cosa.
¿Qué dicen los que saben y los que no?
Pues el ministro dice que están haciendo lo que pueden, priorizando lo esencial y buscando soluciones. Han metido más vehículos eléctricos, triciclos, hasta ecomóviles. Quieren que la gente importe carros con paneles solares. Y hasta van a dejar que armen carros con piezas sueltas para que la gente se mueva, ¡a ver si así se resuelve un poco el problema!
¿Y pa' dónde va la cosa ahora?
Pues se va a poner interesante. Están apostando por lo eléctrico y lo solar, y legalizando los carros a piezas. La idea es que el transporte estatal, que ahora mismo está pintado, tenga ayuda. Habrá que ver si estas medidas son suficientes para que la gente pueda moverse sin tanta matazón. Lo seguro es que la cosa sigue tensa, y hay que estar pendiente.