¿Se acabó el aceite en Cuba? Precios por las nubes y colas que duelen
Cuba enfrenta una severa escasez de aceite, provocando colas y precios disparados. La falta de combustible afecta la producción y el acceso a bienes básicos, agudizando la crisis económica.
¿Qué pasó?
Oye esto pa' que veas... ¡En Cuba se acabó el aceite, o al menos eso parece! Las tiendas están vacías y la gente se las ve negras para conseguir un pomo. Se han formado unas colas que ni te imaginas, recordando viejos tiempos, esos del Período Especial, cuando todo era un drama.
Parece que el acaparamiento y la compra masiva se han puesto de moda otra vez. Las tiendas que venden en dólares, esas sí están que echan humo, pero para los que andamos en moneda nacional, eso es como hablar de otro planeta.
¿Dónde y cuándo?
Esto está pasando ahora mismo, en pleno febrero de 2026, por toda Cuba. El problema se siente más fuerte donde llegan los productos, especialmente en las tiendas que aceptan dólares. El ambiente está tenso, se siente el calor de la desesperación y el ruido de la gente comentando lo mal que está la cosa.
El combustible, que antes ayudaba a las mipymes a poner su granito de arena en el mercado nacional, ahora no llega. Así que, olvídate de ver aceite que no sea en esas tiendas dolarizadas.
¿Por qué importa?
Mira, esto importa porque el aceite no es un lujo, es algo que uno usa todos los días pa' comer. Y si un pomo te cuesta casi un sueldo entero en el mercado informal, pues la cosa se pone fea para la mayoría.
Los jubilados, los enfermos, la gente que no tiene un peso extra... están teniendo que dejar de comprar otras cosas para poder comprar un poquito de aceite. La dependencia del dólar para lo básico es un golpe duro a cómo vivíamos antes.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, el gobierno dice que la culpa es de afuera, que el petróleo no llega. El mismísimo presidente Díaz-Canel lo ha dicho: desde diciembre no entra combustible. Dicen que la economía está en rojo, que el PIB bajó un montón el año pasado, y que el mundo no ayuda.
Por el otro, la gente en la calle ve cómo los precios se disparan. En Holguín, por ejemplo, un pomo de aceite de 700 ml, ¡zas!, de 1.200 pesos pasó a 1.800 en un plis plas. Unos dicen que es especulación, otros que es acaparamiento, pero al final, el que sufre es el pueblo.
¿Qué viene ahora?
Pues mira, lo que se ve venir es más de lo mismo si no hay un cambio. Con el desabastecimiento, la inflación esa rara que hay en el mercado informal y que la energía no llega, el país parece que está en un compás de espera, pero hacia atrás.
Los expertos advierten que los servicios básicos y la economía en general están sufriendo un colapso poco a poco. La cosa pinta seria, una crisis estructural que le da duro a millones de cubanos todos los días.