¿Te quedaste sin agua? ¡En Cuba toca cavar pozos porque el gobierno te dejó en seco!
Familias cubanas cavan pozos artesanales ante la crisis de agua. El régimen falla en el servicio, obligando a gastar miles de pesos en una necesidad básica.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! La cosa en Cuba con el agua está más salá' que el mar. La gente, de tanto esperar que el gobierno resuelva, se ha puesto a excavar pozos en sus propios patios. ¡Sí, señor! En Las Tunas, un montón de casas ahora dependen de agujeros que ellos mismos hacen pa' sacar agua.
Esto es porque la red de acueducto brilla por su ausencia y la sequía no da tregua. El periódico oficialista, ese mismo, cuenta que por allá en Jesús Menéndez, casi el 90% de las casas sacan el agua de sus pozos caseros. ¡Imagínate tú!
Dónde y cuándo
Esto está pasando principalmente en Las Tunas, un lugar donde la sed aprieta y las tuberías no llegan. El problema se agrava en el norte de la provincia, donde el agua que sale del suelo tiene un montón de sal. El tiempo que lleva esto pasando es difícil de precisar, pero se ha vuelto una solución común ante la falta de servicio estable.
Los que se dedican a esto, los poceros, están con el agua hasta el cuello de trabajo. La gente los busca pa' que les hagan el agujero, y claro, eso cuesta un ojo de la cara.
Por qué importa
Pues importa porque el agua es pa' vivir, ¿tú me entiendes? No es un lujo, es una necesidad básica que uno espera que el gobierno te resuelva. Pero aquí no. Aquí la gente tiene que sacar de su bolsillo pa' poder bañarse, cocinar y tomar algo.
Miles de pesos, ¡escuchaste bien!, es lo que hay que pagar pa' un pozo. Eso te deja claro que las cosas no andan bien con el servicio de agua estatal. La gente se cansa de esperar y busca su propia salvación bajo tierra.
Qué dicen las partes
Por un lado, tienes a la gente, que se las tiene que ingeniar para tener agua en casa y paga lo que sea. Por otro lado, el gobierno, que parece que no puede o no quiere garantizar algo tan fundamental. El periódico oficialista hasta le da un aire de tradición buena a lo de los poceros, como si fuera algo bonito, pero la realidad es que es un síntoma de que las cosas fallan.
Dicen que hay riesgos si no se hace bien, con salinidad y contaminaciones. Y es que, señores, esto no es un juego. Es agua para la gente.
Qué viene ahora
Pues mira, lo que viene es seguir sacando agua del hoyo, suponemos. Si el sistema de acueducto no se arregla, la gente seguirá cavando y gastando sus pesitos. Es una solución que mientras no haya otra, se va a mantener.
Hay que ver cuánto dura esta moda de los pozos y si alguien se preocupa de verdad por la infraestructura. Lo seguro es que la gente seguirá buscando cómo resolver, porque el tiempo y la sed no esperan por nadie.