¿Acoso o Causa? Congresista Diaz-Balart en Fuego Cruzado por Adolescente Preso en Cuba
Congresista Mario Díaz-Balart exige la liberación del adolescente Jonathan David Muir Burgos, preso en Cuba y con salud deteriorada, denunciando al gobierno cubano.
¡Esto es un bochinche!
Mira tú, congresista gringo, Mario Díaz-Balart, se ha puesto las pilas y le está cayendo encima al gobierno de Cuba. ¿Por qué? Porque tienen preso a un chamaquito, Jonathan David Muir Burgos, de solo 16 años. Y el congresista dice que si a ese muchacho le pasa algo, ¡la culpa es de ellos!
El chamaquito está preso desde marzo, y la cosa se pone fea con su salud. Dicen que tiene unos dolores terribles en la barriga y problemas por ahí, pero nada de diagnóstico serio ni medicinas que le sirvan.
La mamá, angustiada y al límite
La mamá del chamaquito, Minervina Burgos López, está vuelta loca. Llama y llama porque su hijo se está poniendo peor. No le hacen los estudios necesarios en la cárcel, y le dan cosas que a lo mejor le caen peor. ¡Y eso que en la zona se están reportando hasta brotes de enfermedades! Imagínate el panorama.
¿Por qué está preso este chiquillo?
Pues mira, lo arrestaron junto a su papá, que es pastor evangélico. Fueron a una citación policial después de salir a protestar por los apagones y la falta de comida, algo que tiene a todos al borde de un ataque. El papá lo soltaron, pero al chamaquito lo metieron preso y le inventaron un cargo de sabotaje, que en Cuba te puede costar años de cárcel.
Lo más indignante es que ahora está en una cárcel de adultos, de esas de máxima seguridad. ¡Un crío! La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ya hasta le mandó una medida para que lo liberen porque su vida corre peligro, pero en Cuba, parece que esa vaina no les importa.
¿Teatro o realidad? Las imágenes del régimen
Para acabar de ajustar, los medios del gobierno sacaron unas fotos y videos del chamaquito, como diciendo que está bien en la cárcel. Pero la familia y los que saben dicen que eso es pura manipulación. Que le ofrecieron cosas, como visitas de la familia, para que saliera en esas fotos. ¡Qué descaro!
Díaz-Balart va por más
El congresista no se queda solo con este caso. Está aprovechando para meterle el dedo en la llaga a lo de los presos políticos en general. Insiste en que el mundo tiene que reaccionar más fuerte contra las violaciones de derechos humanos en la isla.
El caso de Jonathan se ha vuelto un símbolo. La gente lo ve y se acuerda de todo lo malo que pasa en Cuba. Por eso, los llamados a que lo liberen ya no se callan.