¿Y la gente tiene hambre? ¡Congas oficiales pa' la crisis!
Mientras Cuba sufre crisis, el gobierno promueve congas oficiales, desatando críticas sobre prioridades y el uso de recursos.
¡Oye esto pa' que veas!
En Cuba, la cosa está que arde. Mientras la gente se las ve negras con apagones, falta de comida, medicinas y hasta pa' montarse en la guagua, ¡zas! aparecen las congas y la rumba, promovidas por las mismas instituciones que manejan el país.
Un video por ahí, de los que corren como pólvora en las redes, enseña a la gente bailando y gozando en una conga organizada por gente del gobierno. Y eso que los cortes de luz no dan tregua y conseguir cualquier cosa básica es una odisea.
¿Y esto dónde y cuándo pasó?
Bueno, las imágenes dan la vuelta a la isla, en varios puntos donde la fiesta se armó con trompetas y tambores, justo cuando el sol aprieta y las colas se alargan. Se supone que estas actividades son para darle un respiro a la gente, un poco de alegría en tiempos duros.
El ambiente, aunque se vea alegre en las fotos, tiene ese toque de tensión, de calor pegajoso, de ruido de sirenas a lo lejos, de la vida cubana que no para pero que se nota el esfuerzo.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Esto importa porque te pone a pensar: ¿En serio, con todo lo que está pasando, la prioridad es armar un bochinche? La gente en la calle, la que hace las colas, la que se queda a oscuras, se pregunta si no sería mejor usar esa energía y esos recursos pa' resolver los problemas de verdad.
Lo que cambia es la percepción. Unos ven un intento de mostrar que todo está bien, otros ven un espacio necesario de desahogo. El debate está caliente en la calle y en el ciberespacio.
¿Qué dicen las partes?
Mira, por un lado, los organizadores, gente del Estado, dicen que es importante tener momentos de recreación, pa' que la gente no se ahogue en la crisis. Que la cultura es necesaria, que hay que mantener el espíritu alto.
Pero por el otro, la gente en los comentarios de esos videos, los que comentan en la cola del pan, los que gritan desde el balcón, dicen que eso es un disparate. Que con la barriga vacía y la luz ausente, ¿de qué carnaval me hablas? Unos defienden la fiesta, otros la critican con uñas y dientes.
¿Y ahora qué?
Pues el panorama sigue nublado. Las autoridades no han dicho ni pío sobre el video y las críticas que ha levantado. La gente sigue debatiendo si la música y el baile son la solución o si son solo una cortina de humo.
Lo que sí está claro es que hay que seguir de cerca cómo se mueven las piezas. Si esto se repite, si las autoridades atienden el reclamo de la gente o si seguirán tirando pa'lante con las congas. El tiempo dirá.