¿Te robaron la pensión y el giro? ¡Empleada de Correos se queda con 57 mil pesos!

Una empleada de Correos en Majagua, Ciego de Ávila, fue condenada a cuatro años de prisión por malversar más de 57,000 pesos de pensiones y giros postales.

¡Oye esto pa' que veas la vaina!

Imagínate, en Majagua, Ciego de Ávila, a una trabajadora de Correos de Cuba se le fue la mano y la cosa terminó mal. Le metieron cuatro años de trena por robarse la plata de las pensiones y los giros que la gente esperaba como agua de mayo. ¡Un bochinche de esos que duelen en el alma!

La cosa se puso fea porque la tipa, que se las daba de gestora comercial en una oficina de esas de campo, se apropió de más de 57,000 pesos. ¡Nada más y nada menos!

¿Dónde pasó el chanchullo y cuándo?

Esto se destapó en la oficina postal de Orlando González, un pueblito de esos que uno piensa que son tranquilos. Fue por allá, durante unos tres meses, que la señora se dedicó a hacer su agosto con el dinero ajeno.

Agarró 33,110 pesos que eran para pagar jubilaciones y otros 23,961 pesos de giros postales que nunca llegaron a las manos de sus dueños. ¡Se lo guardó todito!

El ambiente, por lo que se cuenta, se sentía raro. La gente iba a cobrar y le salían con cuentos, que si no había efectivo, que volviera después. ¡Un relajo!

¿Y esto por qué importa, caramba?

Bueno, esto importa porque es la plata de la gente, de los jubilados que se mataron trabajando y esperan su dinerito pa' vivir. Y los giros, que a veces son ayuda de familiares de afuera, ¡imagínate el apuro!

Le cae encima a los más necesitados, a los que no tienen otra entrada. Y claro, la gente está hablando, porque ¿cómo es posible que esto pase en una entidad del Estado?

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, el Tribunal Supremo Popular soltó la sopa diciendo que la empleada se metió el dinero en el bolsillo. Por otro lado, parece que la directora de la oficina, aunque no se llevó un peso pa' su casa, tuvo que responder por no controlar bien las cosas. Le cayeron con trabajo correccional, un año sin cama adentro.

Unos dicen que la controlera no fue suficiente, otros que la empleada se aprovechó de la confianza. La verdad es que el dinero no llegó a quien debía.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa'lante?

Pues ahora hay que ver si recuperan la plata, o al menos una parte, y se la devuelven a la gente. También queda la cosa esa de que pusieron presa a una y a la otra le dieron un susto con trabajo. Habrá que seguir de cerca si en Correos se ponen las pilas y controlan mejor estas cosas.

Lo que sí está claro es que a la señora se le acabó el jueguito y ahora le toca pensar en esos cuatro años.

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