¿A un eléctrico le cayeron 8 años por quererse llevar aceite de planta?
Trabajador eléctrico en Isla de la Juventud sentenciado a 8 años por supuesto sabotaje al intentar robar aceite industrial, agravando crisis energética.
¡Qué bochinche en Isla de la Juventud!
A un trabajador eléctrico le cayeron 8 años de prisión por un supuesto intento de robo de aceite industrial. ¡Imagínate tú! La cosa está que arde con la crisis eléctrica y parece que se pusieron serios, o más bien, dramáticos.
El juicio fue una cosa seria, de esas que quieren dar el ejemplo. Se lo llevaron a La Habana, aunque el tribunal se mudó para allá, pa’ que nadie se hiciera el loco.
¿Qué fue lo que pasó, compadre?
El cuento es que el hombrecito, que se llama Alexis Benítez Babier y trabajaba en la Empresa Eléctrica, le echó el ojo a un aceite especial para las plantas. Dicen que en octubre del año pasado, cuando las cosas estaban más malas que nunca con la luz, él manipuló un sello pa’ llevarse unos 60 litros de ese aceite MARTRON TI 4040. ¡Imagínate, casi 60 litros!
Según los que lo acusaron, con ese movimiento se perdieron como 24 megawatt/hora. ¡Una barbaridad! Dijeron que los daños pasaban de 4.400 pesos cubanos. ¡Un dineral en tiempos de vacas flacas!
El drama y las consecuencias
Lo más fuerte es que dicen que por culpa de ese aceite, la máquina 4 de la planta MAN 1, que generaba como 14,7 MW, se quedó en 11,5 MW. ¡Casi la mitad de la gente sin luz por un día entero! Un desastre, vamos.
El juicio se hizo con gente de la eléctrica mirando, como pa’ que no se les olvidara. Las autoridades lo presentaron como una advertencia clara pa’ cualquiera que se le ocurriera hacer algo parecido y afectar el sistema eléctrico.
¿Y por qué sabotaje, mi socio?
La Fiscalía se puso las pilas y sacó la artillería pesada: le tiró el cargo de sabotaje, que está en el artículo 125 del Código Penal. Eso es pa’ los casos que tocan la fibra del país, como la energía. Por eso, además de los 8 años, le quitaron derechos y no puede salir de Cuba. ¡Le cerraron las puertas y las ventanas!
Dijeron que se respetaron todas las reglas, que el hombre tuvo su defensa y todo lo demás. Ahora él y su abogado pueden apelar ante el Tribunal Supremo Popular. A ver qué pasa.
El panorama de siempre
Todo esto pasa en un momento en que los apagones están a la orden del día, las plantas se rompen solas, falta combustible y mantener todo funcionando es una odisea. El gobierno aprieta el paso contra los robos y daños, mientras la gente se desespera por la falta de luz.
Este caso es un reflejo de la tensión que se vive. Veremos si la apelación cambia algo el cuento o si los 8 años se quedan como sentencia firme. ¡La cosa está caliente!