¿Ocho Años Pa' Un 'Químico' en Holguín? ¡La Ley Muerde Duco!
Un hombre en Holguín fue condenado a ocho años de cárcel por traficar con 'químico', una droga sintética peligrosa. El juicio se consideró 'ejemplarizante' por la política de 'tolerancia cero' contra las drogas en Cuba.
¡Oye Esto Pa' Que Veas!
A este pobre diablo en Holguín le cayeron encima con todo y palazzo. El Tribunal Provincial Popular se puso en plan serio y le echó ocho años de cárcel por andar traficando con una cosa que llaman 'químico'. Y todo esto, señores, como parte de esa política de 'tolerancia cero' que tienen por allá, pa' que nadie se meta en líos con estas drogas que andan sueltas.
La cosa no fue un soplido, ¡qué va! El tribunal dice que este hombre llevaba tiempo metido en el jangueo de las drogas sintéticas, buscando hacer su chanchullo vendiendo esa vaina en Cueto.
¿Dónde Fue La Jarana y Cuándo?
El jolgorio, o más bien, el juicio, se armó el 20 de mayo en el Tribunal Provincial de Holguín. El asunto es por esa sustancia que la gente conoce como 'químico', pero que los entendidos llaman MDMB-4 en Pinaca. Imagínate, ¡una cosa que hasta la ONU tiene en la mira!
Los poli lo pillaron en Pinaca, justo cuando llevaba once papelitos de esa droga, listos pa' ser repartidos. La guardaron en un frasquito de cristal, ¡qué cosa!
¿Y Por Qué Nos Importa Esto?
Pues porque este 'químico' es una bomba de tiempo. Dicen que se fuma o se vaporiza, mezclado con tabaco o hasta en papel. Los efectos, mi gente, son de espanto: alucinaciones que te sacan de onda, vómitos, paranoia que te pone los pelos de punta, y hasta te puede dar un fallo del corazón o, peor, ¡la muerte!
Por eso la ONU lo tiene en su lista de control, y Cuba, que firmó ese acuerdo, se pone las pilas con estos casos. Que no se riegue la mala hierba, parece que dicen.
¿Qué Dicen Unos y Otros?
La versión oficial del tribunal es clara: el tipo andaba en eso, tenía la droga y quería venderla. Las pruebas en el juicio lo sentenciaron por 'tráfico de drogas', un delito que en el Código Penal tiene su castigo.
Además de los ocho años de prisión, le cayeron encima con otras cosas: le quitaron derechos, no puede salir de Cuba y le decomisaron todo lo que tuviera que ver con el caso. La justicia dice que todo se hizo en regla, respetando las leyes.
¿Y Ahora Qué Pasa?
Bueno, el tema no termina aquí. La Fiscalía y el propio acusado todavía pueden apelar la sentencia si no están de acuerdo. Pero lo que sí está claro es que los juicios por drogas, sobre todo las sintéticas, se están poniendo más fuertes en Cuba. La gente anda preocupada con esa droga que parece que se expande como la pólvora.