¡Con la soga al cuello! ¡En Santiago te bajan de la moto en plena candela!
En Santiago de Cuba, en medio de una escasez de combustible brutal, las autoridades decomisaron más de 180 motos y triciclos, dejando a la gente a pie e indignada.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que te dé un patatús! En Santiago de Cuba, con el país casi sin una gota de gasolina y la gente a pie, las autoridades salieron a la calle y le cayeron arriba a más de 180 vehículos. Estamos hablando de motos, triciclos eléctricos, triciclomotores… ¡lo que la gente usa para resolver su vida!
Imagínate la bronca. La ciudad en un apagón constante, las guaguas que no aparecen, y ahora te quitan el único cacharro que te lleva al trabajo o con el que le das la vuelta a la tortillera. ¡La gente está que echa chispas!
Dónde y cuándo
Esto no es cuento de camino, socio. Pasó hace poquito, allá en Santiago de Cuba, la tierra caliente. En medio de un calor que derrite hasta el asfalto, y con la tensión en el aire por la escasez, de pronto, ¡zas! Los agentes de tránsito se pusieron las pilas.
Fue como si de repente decidieran poner orden en el caos, pero con la particularidad de que el "orden" dejó a un montón de gente sin su "arma" de transporte. Un ambiente pesado, créeme, como para sudar la gota gorda sin haber caminado.
Por qué importa
¿Por qué la gente está hablando de esto en cada esquina y en cada cola? Porque esta jugada le cae encima a la vida de a pie, ¡literal! Para muchos, esa moto o ese triciclo no es un lujo, es el pulmón que les permite respirar en la calle.
Es su pase para ir a trabajar, para buscar la comida, para llevar al niño a la escuela. Con el transporte estatal por el piso, los apagones que te dejan sin luz y sin aire, y las colas de gasolina que te hacen viejo, ¿qué les queda?
Qué dicen las partes
Por un lado, la emisora estatal CMKC dice que todo esto es por la Ley 109 del Código de Seguridad Vial. Que si estacionaron mal, que si no tienen licencia, que si las motos tienen un "tunin" ilegal. Dicen que es para poner orden, ¿entiendes?
Pero por el otro, la calle está caliente. La gente en las redes sociales pregunta: “¿En serio, ahora es que se ponen duros? ¿Y las guaguas cuándo vuelven?” Algunos hasta cuentan que les pedían comprobantes de gasolina en divisas, ¡imagínate el bochinche! Mientras tanto, en Holguín, ¡mira qué distinto!, están dando permisos temporales para los triciclos y motorinas. ¡Unos con ajo y otros con cebolla!
Qué viene ahora
Ahora la pelota está rodando, mi gente. ¿Qué pasará con toda esa gente que se quedó sin su transporte? ¿Santiago seguirá con la mano dura o aprenderá del vecino Holguín y aflojará la cuerda un poco?
El debate está en el aire: ¿la ley a tabla o un poquito de flexibilidad para que el pueblo no se quede plantado? Habrá que ver cómo se desenrolla esta novela, que por ahora, nos tiene a todos con la boca abierta.