¡Combustible en Cuba y los apagones no se van! Inspecciones y caos en el transporte.

A pesar de la llegada de combustible, Cuba sufre apagones prolongados. Operativos de control en La Habana y crisis en el transporte agravan la situación.

¡Qué descaro, mi gente!

Oigan esto pa' que vean la cosa cómo está. Resulta que en Cuba siguen los apagones, y no unos de mentirijillas, sino de los que te dejan a oscuras más de 20 horas al día. Y uno se pregunta, ¿pero cómo es la vaina si está llegando combustible? Pues sí, llegó petróleo de Rusia, de México, y hasta importaciones que parecen sacadas de la manga, pero la luz sigue brillando por su ausencia en casi toda la isla.

Esto no es un cuento chino, la gente está sufriendo para guardar la comida, para darse un bañito, pa' todo, y encima, los negocios se paran. Imagínate el calor y la frustración cuando no tienes ni un ventilador pa' refrescarte.

¿Dónde y cuándo se está cayendo el sistema?

Mira, esto es de punta a punta. Desde el Cabo de San Antonio hasta la Punta de Maisí, la oscuridad se adueña de las casas y las calles. Los reportes vienen de todas las provincias, que si Guantánamo, que si Pinar del Río, que si La Habana misma. La cosa está que no da pa' más y los apagones son una constante, como el calor en verano, pero sin alivio.

Además de la falta de luz, hay que sumarle el relajo con el transporte. En La Habana, por ejemplo, han salido los inspectores a darle la vuelta a los carros en zonas como la Ciudad Deportiva. Parece que están cazando al que se mueva un centímetro fuera de la raya, en un momento donde no hay ni guaguas ni taxis pa' nadie.

¿Y por qué nos cae esta vaina encima?

Pues mira, los que saben dicen que el sistema eléctrico de la isla está más viejo que el cobre. Las termoeléctricas están que dan pena, con falta de mantenimiento y sin piezas. Es como querer correr una carrera con un carro al que le faltan las gomas y el motor hace ruido de camión viejo. A eso le sumas que no hay de dónde sacar más, y ahí tienes el lío de la generación y la distribución.

Y para rematar, con estos apagones y el transporte por el suelo, la vida se pone más difícil todavía. Piensa en tener que caminar horas bajo el sol pa' llegar a tu trabajo o pa' buscar un pedazo de pan. Es una cadena de problemas que no te deja respirar.

¿Qué dicen los que mandan y los que no?

Bueno, por un lado, te dicen que están trayendo combustible pa' resolver. Por otro lado, la gente en las redes y en los medios alternativos, como La Tijera News que publicó esto, se preguntan si de verdad se está haciendo algo bien. Los que dependen de la luz para trabajar o para comer están que trinan, y los que tienen que moverse en la ciudad, pues imagínate, están entre la espada y la pared.

Las autoridades hablan de operativos y de traer recursos, pero la realidad en la calle es otra. La gente ve que llega el combustible, pero la luz no llega a sus casas. Es una contradicción que no se entiende fácil y que genera mucha frustración.

¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde vamos?

La verdad, el panorama no pinta muy alegre que digamos. Con un sistema eléctrico tan delicado y un transporte que apenas camina, todo puede pasar. Lo que sí está claro es que hay que seguir mirando de cerca qué hacen las autoridades y cómo reacciona la gente.

Hay que ver si las medidas que están tomando de verdad van a sacar a Cuba de este túnel oscuro o si seguiremos en las mismas, con los apagones y los líos del transporte como compañeros inseparables. El tiempo dirá si el combustible que llega sirve pa' algo más que pa' ponerle un parche a un hoyo gigante.

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