¡Adiós investigación! El COI se lava las manos con Infantino y el caso Balogun

El COI no investigará a Gianni Infantino por la suspensión de Folarin Balogun, alegando que el caso excede sus competencias y se enfoca en decisiones de la FIFA.

¡Qué bochinche se armó y qué rápido se quitó de encima!

Mira tú, que el Comité Olímpico Internacional (COI) salió diciendo que nanay de la China, que no se va a meter en la bronca de investigar al mandamás de la FIFA, Gianni Infantino. ¿Por qué? Porque supuestamente el asunto de la suspensión polémica del jugador Folarin Balogun en el Mundial no es cosa suya.

La cosa se puso caliente cuando una organización llamada FairSquare, de esas que andan vigilando todo, le tiró una denuncia al COI. Decían que Infantino se había pasado de listo, metiendo mano donde no debía, influenciando para que a Balogun le quitaran un partido de sanción después de que le sacaran una roja.

¿Y Trump metiendo la cuchara?

Según el chisme que llegó a oídos de FairSquare, hasta el mismísimo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anduvo gestionando por ahí. ¡Imagínate el nivel del enredo!

La idea era que el COI, con su Comisión de Ética, le diera un repasón a Infantino para ver si había roto alguna regla de las suyas, de las de ellos, de las éticas, pues.

El COI se encoge de hombros: "Eso no es mío"

Pero el COI, con esa calma que los caracteriza, sacó un comunicado y dijo: "Mire usted, esto que nos traen aquí, sobre las decisiones internas de la FIFA, cómo se gobiernan, cómo hablan con los gobiernos y cómo aplican sus reglas... eso no cae bajo nuestra sombrilla".

Básicamente, explicaron que el caso está fuera de su jurisdicción. La Comisión de Ética del COI, aclaran, solo puede meterse en líos que tengan que ver directamente con el movimiento olímpico. Lo demás, se lo dejan a la FIFA.

Neutralidad política, pero solo si les conviene

La Carta Olímpica dice que todos deben ser neutrales políticamente, ¿verdad? Pero el COI pone su propio límite. Su comisión ética no puede inventar sanciones, solo dar recomendaciones a la Junta Ejecutiva. Y en este caso, parece que no vieron ni un problema ni una recomendación que hacer.

Así que Infantino, que entró al COI en 2020, sale de esta sin rasguño. Un respiro para el suizo-italiano, aunque la polémica sobre si la política y el deporte deben ir de la mano, o de si a veces se mezclan demasiado, sigue dando vueltas.

¿Y ahora qué?

Pues ahora, lo que viene es que la FIFA sigue con su rollo, y el COI se mantiene al margen de este embrollo particular. Veremos si en el futuro surge otra cosa que sí les parezca digna de su atención ética, o si seguirán diciendo que esos son asuntos de las federaciones.