¿Y tú supiste? ¡Coche se estrella contra un poste en Cárdenas y deja a media calle con chispas!
Un coche chocó un poste eléctrico en Cárdenas, causando cortocircuitos y alarma vecinal. El conductor huyó del lugar. Autoridades investigan.
¡Oye esto pa' que veas lo que pasó en Cárdenas!
Imagínate tú, un carro que se las da de Fórmula 1, pero sin pista y sin control, se fue de frente contra un poste eléctrico. ¡Pum! El golpe se sintió, y de inmediato, el lío se armó.
Lo más tremendo es que el chofer, como si nada, ¡se esfumó! Dejó el desastre montado y se fue a cantar Misa. Nadie sabe quién es, ni por qué hizo esa locura.
¿Dónde fue el bochinche y cuándo?
Todo este teatro ocurrió en la esquina de Obispo con Real, allá en Cárdenas. Imagina el solazo, la gente en su cosa, y de repente, ¡zaaaas! El coche, que estaba aparcado frente a ese sitio de "La Sombrillita", se revolvió y le dio de lleno al poste.
El poste quedó temblando, y la luz, claro, se fue de vacaciones momentáneamente. La gente empezó a asomarse, a ver qué pasaba, porque en Cuba uno siempre está alerta ante cualquier cosa rara.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Bueno, a la gente del barrio le cayó todo el susto. Después que vinieron a poner la luz de nuevo, ¡zas!, que empiezan los cables a dar chispazos y hasta pequeñas explosiones. ¡Un peligro que te digo!
Los vecinos salieron corriendo de sus casas, porque tener cables pelados y energizados en la calle es como tener una bomba de tiempo. ¡Nadie quería un susto mayor ni que se le quemara la casa!
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Por un lado, está la gente del barrio que vio todo el show y está con el alma en vilo. Dicen que fue un susto grande y que el conductor se portó como un cobarde.
Por otro lado, las autoridades, hasta ahora, se han quedado calladitas. No han dicho quién es el responsable ni cuánto costará arreglar toda la vaina que se dañó. Estamos esperando que aclaren el panorama.
¿Y ahora qué viene?
Lo que toca ahora es esperar. Ver si encuentran al chofer fantasma y si le ponen un freno a estas cosas. También hay que ver cuándo van a arreglar bien el poste y los cables para que la gente pueda vivir tranquila.
Lo seguro es que esta historia va a dar de qué hablar por un buen rato en las colas y en las guaguas. ¡Asuntos de Cárdenas, señores!