¿Y ahora qué pasó? Clausuran negocios en La Habana por negarse a recibir transferencias

Autoridades cubanas clausuraron negocios en Centro Habana por no aceptar transferencias electrónicas y otras infracciones tributarias. Las medidas buscan reforzar el uso de pagos digitales.

¡Oye esto pa' que veas!

¡Tremendo bochinche se armó en Centro Habana! Las autoridades de la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) se pusieron serios y cerraron varios negocios privados. ¿El motivo? Pues parece que no querían aceptar las transferencias electrónicas y, además, tenían otros problemitas con los impuestos.

La cosa es que parece que algunos dueños de estos establecimientos se negaban a recibir pagos por transferencia. Las autoridades dicen que eso va contra las reglas y que hasta podría ser una forma de evadir impuestos. ¡Imagínate tú!

¿Dónde y cuándo fue este merecumbé?

Esto pasó hace poco en Centro Habana, La Habana. La ONAT de esa zona fue la que metió mano. No nos han dicho cuántos negocios cerraron ni por cuánto tiempo, pero ya antes habían cerrado otro en la calle Neptuno por cosas parecidas: sin papeles y sin aceptar transferencias.

Imagínate el gentío y el calor que haría, con la gente en la cola, unos queriendo pagar con el móvil y otros haciéndose los locos. ¡Qué relajo!

¿Y a quién le cae esto arriba? ¿Por qué importa?

Bueno, esto le cae directo a los trabajadores privados que no se ponen al día con las reglas. La ONAT quiere que todo el mundo use los pagos electrónicos, como parte de esa cosa que llaman la bancarización. Cambia la cosa porque si no te adaptas, te cierran el negocio y te quedas sin na'.

La gente está hablando de esto porque uno tiene que estar al día, pero a veces se complica. No todo el mundo tiene acceso fácil a la banca o a efectivo cuando se necesita.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Por un lado, la ONAT dice que los consumidores tienen derecho a elegir cómo pagan y que los negocios deben aceptar las transferencias. Ellos insisten en que hay que cumplir las normas.

Por otro lado, algunos comerciantes dicen que esto es un lío, porque a veces los proveedores siguen pidiendo el pago en efectivo, y ellos quieren usar los medios digitales. ¡Un tira y jala!

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera pa'lante?

Pues parece que las inspecciones van a seguir. El Gobierno quiere que se usen más los pagos electrónicos, así que es probable que sigan apretando a los que no cumplan.

Habrá que estar pendiente a ver si se resuelven las dificultades técnicas y de operación que tienen los negocios y los clientes. Por ahora, la cosa está que no se sabe qué va a pasar con los que no se pongan las pilas.