¿Chícharos con bichos? ¡Otra vez la bodega poniendo el drama!
Una cubana denuncia en video la entrega de chícharos infestados de insectos en una bodega, generando indignación. Las autoridades no han respondido.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Una señora agarró el teléfono y se echó a grabar porque los chícharos que le dieron en la bodega pa' la libreta tenían bichos. ¡Sí, como lo oyes, insectos vivos y coleando en la comida!
La mujer no se aguantó las ganas de mostrar el desastre en un video que anda rodando por ahí. Se ve clarito cómo los granos están llenos de bichitos. Ella dice que eso da asco y se pregunta si ese es el socialismo que hay que defender.
Dónde y cuándo
Esto pasó en una bodega del sistema de racionamiento en Cuba. El video se difundió el sábado 14 de marzo de 2026, y aunque no se especifica la provincia, muestra la realidad de la entrega de alimentos normados.
La denuncia la hizo una ciudadana, y el periodista Mario Pentón fue quien la publicó en sus redes sociales, dándole más alcance a la queja.
Por qué importa
Porque la comida es pa' comer, no pa' espantar moscas. La gente está harta de que le den alimentos de mala calidad, cuando se supone que es lo poquito que te dan subsidiado.
Esto pone el dedo en la llaga sobre cómo andan las cosas con la distribución de comida en la isla. ¿Cómo es posible que lleguen los chícharos así? La gente no entiende, y con razón, si los de arriba comen de todo.
Qué dicen las partes
La señora que grabó el video está que echa chispas, diciendo que eso es “asco” y que no defiende ese tipo de “socialismo”.
El periodista Mario Pentón compartió el mensaje completo de la denunciante, donde se lee la frustración: “Esto da asco mientras los dirigentes comen lo mejor y sus familias. No te puedes quejar. ¿Este es el socialismo que quieren que defendamos? No, gracias”.
Las autoridades del comercio interior, hasta el momento, no han dicho ni pío sobre este asunto.
Qué viene ahora
Pues mira, lo que viene es esperar a ver si alguien da la cara y explica qué pasó con esos chícharos. Lo más seguro es que la gente siga con el mismo cuento de siempre: que no hay, que está malo, que no se puede quejar.
Hay que estar pendiente a si esto se resuelve o si se queda en otro bochinche más de la calle. Pero algo está claro: la gente quiere comer bien, sin bichos.