¿Y tú supiste? ¡Cinco cubanos bajo un Amazon en Miami!

Trágico accidente en Miami: Cinco trabajadores cubanos fallecen al ser arrollados por un avión de carga de Amazon. Una historia de esfuerzo y familia truncada.

¡Qué bochinche en Miami, compadre!

Mira tú, que una vaina seria pasó el domingo en el Aeropuerto Internacional de Miami. Un avión de esos grandes que usa Amazon, un Boeing 767, se salió de la pista cuando aterrizaba. Y pa’ colmo, ¡arrolló una camioneta donde estaban unos trabajadores! Tremenda vaina, de esas que te quitan el sueño.

Imagínate el susto y la tragedia. Cinco personas que estaban ahí, metiéndole el hombro a la vida, se nos fueron en un santiamén. La noticia es que los cinco fallecidos eran cubanos, gente que vino buscando un mejor porvenir y mira tú dónde acabaron.

¿Dónde fue la cosa y quiénes estaban?

El suceso fue en el Aeropuerto Internacional de Miami, un sitio que uno piensa que es seguro. Pasó como a las dos de la tarde. El avión venía de San Juan, Puerto Rico, y cuando se posó en la pista, ¡zas!, se desvió. Se llevó por delante una camioneta de esas que usan los trabajadores para moverse por ahí cerca de los aviones.

Las víctimas eran Javierkys Reyes Quevedo, Rolando Alemán León, Julio C. Pineda, Carlos Acosta Fajardo y Yoel Rodríguez Naranjo. Todos andaban por encima de los 50 años, algunos cerca de los 75. Eran trabajadores de Professional Ocean Service Corporation, una empresa que le da servicios de limpieza y mantenimiento a esas máquinas voladoras.

¿Y por qué nos importa este cuento?

Pues mira, porque estos eran nuestros, de Cuba. Gente que dejó su tierra, su familia, y venía aquí a bregar duro. Las historias que se cuentan son de esfuerzo, de sueños, de ayudar a los que quedaron allá. Javierkys, por ejemplo, venía de Guanabacoa y mandaba medicinas pa’ su mamá enferma. Tenía planes de volver en diciembre pa’ los 15 de su hija.

Rolando Alemán, que antes trabajaba en un hotel, le entró a esto de los aviones pa’ ganar un poco más y hasta se había comprado una casa con su pareja. Julio C. Pineda, con 75 años, seguía trabajando pa’ echarle una mano a su familia. Son vidas que se apagan, y la comunidad cubana en Miami está de luto.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Las autoridades, esas de Miami-Dade y las federales, están investigando la vaina. Quieren saber qué pasó. Si el avión tocó tierra muy fuerte, si los frenos fallaron, si el tiempo tuvo que ver, o si la nave tenía algún problema.

Los que conocían a los fallecidos, compañeros, amigos, familiares, los describen como gente buena, trabajadora, alegre. Han salido testimonios confirmando que sí, que eran cubanos y que estaban aquí echándole pa’lante. Dicen que era gente sencilla que solo quería progresar.

¿Y ahora qué se espera?

Pues ahora toca esperar a que la investigación aclare todo. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte está analizando cada detalle. Se habla de la velocidad, del punto de aterrizaje, del estado de la aeronave. Todavía no hay una causa oficial.

También se supo que Ridoel Averhoff Díaz, de 32 años, está en estado crítico, y parece que también es cubano. La cosa está difícil, y uno se queda pensando en estas familias que venían con tanta esperanza.